Espectáculos

Los fans de la electrónica lloran a su ídolo, Avicii

Sábado 21 de Abril 2018, 8:33 am
Descanse en paz
AAA

Nació en 1989 como Tim Bergling; murió este año como leyenda. Se llamó Avicii.

Ayer, su vida terminó. Hasta el momento se desconoce cómo fue que el joven prodigio falleció por la tarde en Muscat, Omán. Su publicista no dio detalles. Sólo confirmó que lo encontraron sin signos vitales en territorio árabe y pidió discreción por el dolor de la familia.

Se esperaban más detalles, pero al cierre de esta edición no se comunicó nada más. Sin embargo, atravesó por problemas muy graves de salud. En 2014 se sometió a una cirugía para extirparle el apéndice y la vesícula biliar. Dos años después se retiró temporalmente. Se compartieron fotos donde lucía muy desmejorado, flaco y viejo. Poco después, en su documental Avicii: True stories, contó que batalló con problemas de alcoholismo y depresión, producto de la fama.

Tim siempre fue un chico introvertido. Pálido de la piel, con cabello rubio, ojos claros y erupciones en la piel que evidenciaban a un hombre que salía de la pubertad. Fue a la escuela como todo niño, se divirtió y convivió con otro futuro productor ahora conocido como Otto Knows.

La explosión de EDM (Electric Dance Music) en Europa, a principios del nuevo milenio, lo sedujo. Desde adolescente trataba de asistir a los shows en clubs nocturnos de Estocolmo con sus amigos. Así que a los 17 comenzó con la producción desde su habitación. Quería ser como la Swedish House Mafia y Eric Prydz. Esa era su principal motivación.

Dejfitts Plays le dio la oportunidad por considerarlo una fuerte promesa. Se le distinguió por ser un músico que no requirió de los polémicos servicios de los ghost producers (personas que crean canciones para determinados artistas).

Laidback Luke, DJ holandés, es casi como uno de sus padrinos. En 2009, la fiesta Super You and Me realizada como parte de la Miami Music Week le dio la oportunidad de tener su primera tocada importante junto a su ya mencionado amigo, Hardwell, A-Trak y Diplo.

Un año más tarde grabó su primer hit. Seek Bromance, pero bajo el seudónimo de Tim Berg. Una canción que definió su estilo dentro del house progresivo al romper sus propios récords de ventas en Australia, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Reino Unido.

Dio el primer golpe y aún le esperaba lo mejor. Al año siguiente salió Levels. La respuesta fue inaudita. Todo el mundo se contagió con esa canción, colegas la usaban en sus sets, pero no cualquiera sino sus ídolos: Tiësto, Armin van Buuren y Swedish House Mafia.

Fue cuando el planeta desconoció a Tim Berg y encontró a Avicii, un término budista que le enseñó un amigo y que simboliza la escala más baja en el infierno en el que las personas que han cometido delitos graves como asesinar a sus padres y derramar la sangre de Buda pueden renacer.

Hoy, Levels es considerada por los especialistas un parteaguas en la historia de la electrónica y que definió el periodo de popularidad del EDM, la rama más popular y comercial del género.

Ahí todos quisieron ser amigos de Avicii, pero no por interés, sino por valorar su creatividad. Grabó otros hits como Silhouettes, I Could be the One, junto a Nicky Romero; Dancing in my head, junto a Eric Turner y el remix Superlove, junto a Lenny Kravitz.

Fue en ese periodo cuando Avicii visitó la Ciudad de México por primera vez, el 9 de marzo de 2012, para el cuarto aniversario de EMPO que se realizó en el teatro Chino de Six Flags y ocho meses después como estelar de una de las dos noches del One Music & Arts Festival, que se hizo en el Hipódromo de las Américas.

Detrás del escenario era un chico de 23 años tranquilo. Sí tomaba, pero siempre se vio sobrio y bastante interesado en darse a conocer. Rodeado de su equipo de management, que en realidad eran los que más controlaban la carrera, las palabras y las charlas que Bergling sostuvo con medios de todo el mundo, según contaron personas involucradas en sus shows. Sus entrevistas podían durar apenas cuatro o seis minutos, dependiendo del humor de la gente que lo manejaba, no de él.

Después llegó su ascenso total con la salida de su primer disco True, en 2013, con sencillos como Wake me up, You make me, Hey brother, Addicted to you y Lay me down. Se viralizó tanto entre los chicos que hubo una acusación contra Britney Spears y will.i.am, en 2014, por supuesto plagio de Wake me up.

Regresó a México para la primera edición del EDC el mismo año y no regresó. Estuvo dando vueltas por el mundo, tocando con sus ídolos, fiesteando y perdiendo el control de si mismo por el alcohol y el estrés al que fue sometido, según contó en su película. Vino su intervención quirúrgica y siguió consumiendo.

Todavía hizo su segundo disco en 2015, Stories, que ha vendido más de un millón de copias, pero no tuvo el mismo pegue que su antecesor, aun cuando fue el cuarto álbum más reproducido de ese año en Spotify. El 28 de agosto de 2016 su última tocada fue en Ibiza y después se retiró por motivos de salud. Terminó su relación con Ash Pournouri en todas maneras posibles. Fuentes consultadas e involucradas en algunos shows que dio en el país, contaron que corría el rumor de que su representante le exigía mucho más de lo normal.

Apenas el año pasado anunció que lanzaría tres EP para conformar su tercer material, pero hasta hoy se desconoce el avance que tuvo.

 

 

Reportero:  Redacción'
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