Ciudad Juárez.– Lo que comenzó como una controversia por un operativo contra el crimen organizado en la Sierra Tarahumara se ha convertido en un nuevo episodio de confrontación política.
El exfiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, respondió a los señalamientos de la gobernadora Maru Campos con un mensaje de desafío, en el que defendió sus decisiones, rechazó haber cometido algún delito y advirtió que no permitirá que las presiones frenen sus aspiraciones políticas.La respuesta surgió después de que la mandataria estatal confirmó la existencia de investigaciones en las fiscalías estatal y federal relacionadas con el operativo realizado en el municipio de Morelos, durante la gestión de Jáuregui.Campos cuestionó la actuación del exfiscal y de otros servidores públicos, al señalar que se tomaron decisiones sin informar al Ejecutivo estatal, una conducta que calificó como imperdonable.Frente a estas declaraciones, Jáuregui difundió un video en sus redes sociales en el que sostuvo que actuó conforme a sus convicciones y que, de enfrentar alguna responsabilidad legal, está preparado para asumirla.“Si hoy por esos hechos, de los cuales tengo perfectamente claro no existe delito alguno de mi parte, la Federación o el Estado me fincan alguna responsabilidad, estoy listo para asumirla con orgullo”, expresó.Lejos de limitar su mensaje a una defensa jurídica, el exfiscal trasladó la controversia al terreno político, al advertir que atraviesa una etapa decisiva para su proyecto dentro del Partido Acción Nacional (PAN).Jáuregui aseguró que continuará trabajando por sus aspiraciones, pese a los ataques que, anticipó, podrían intensificarse contra él y su equipo.“Estoy firme y nadie me va a hacer sentir fuera de lugar en mi propia casa. No estoy aquí por un cargo y no voy a cambiar mis convicciones por ninguno”, afirmó.El posicionamiento adquiere relevancia porque el exfuncionario busca consolidarse como aspirante a la alcaldía de Chihuahua capital, en un escenario donde los señalamientos sobre su desempeño al frente de la Fiscalía coinciden con la competencia interna por las candidaturas de 2027.Sobre el operativo de desarticulación del narcolaboratorio en Morelos, Jáuregui insistió en que su decisión respondió a la obligación de combatir a las organizaciones criminales.Recordó que asumió la responsabilidad por lo ocurrido y presentó su renuncia, pero rechazó que su actuación constituyera un delito.“Si hoy tuviera que tomar nuevamente la decisión, estoy absolutamente seguro de que lo volvería a hacer, porque lo verdaderamente imperdonable hubiera sido ser omiso y tibio en el combate al crimen organizado”, manifestó.Las investigaciones abiertas deberán esclarecer las circunstancias del operativo y determinar si existieron irregularidades o responsabilidades individuales. Hasta ahora, la existencia de carpetas de investigación no implica por sí misma una declaración de culpabilidad.En otro momento de su intervención, Jáuregui lanzó un mensaje dirigido a quienes, según sus palabras, enfrentan presiones relacionadas con su participación política.“Nadie debería asistir a un evento por miedo a perder su empleo. Nadie debería tener que escoger entre su tranquilidad y su derecho a opinar”, señaló.Aunque no identificó directamente a los responsables de esas presuntas presiones, sus declaraciones colocaron sobre la mesa el debate sobre la libertad de participación y las condiciones de competencia dentro del panismo.El exfiscal también reivindicó el legado democrático de figuras como Manuel Gómez Morín, Luis H. Álvarez, Francisco Barrio y Francisco Villarreal, al insistir en que las decisiones políticas deben construirse desde la militancia y no mediante imposiciones.El intercambio de declaraciones entre la gobernadora y su exfiscal deja al descubierto una tensión que trasciende el expediente judicial y alcanza la disputa por el futuro político de Chihuahua.Mientras el Gobierno estatal sostiene que deben investigarse las decisiones tomadas durante el operativo de Morelos, Jáuregui presenta su actuación como una determinación de combate al crimen organizado y defiende su derecho a continuar participando en la vida política.El desenlace dependerá tanto de las conclusiones de las autoridades investigadoras como de la evolución de la contienda interna panista.Por ahora, el exfiscal dejó claro que no contempla retirarse de su proyecto político.“A mí no me van a doblar”, sentenció.Y cerró su mensaje con una frase que resume su postura frente a las investigaciones y las presiones que asegura enfrentar:“Cuando el corazón manda, la mente obedece. Yo no voy a aflojar”.