La Fuente Móvil
LA LLAMADA

LA LLAMADA

Cuatro años después del llamado Jueves Negro, una de las causas federales abiertas por aquellos hechos terminó en absolución. La jueza federal Victoria Alejandra Espinoza Alaniz ordenó la liberación de Juan Carlos V. y Jorge Antonio C.B., procesados por terrorismo por hechos ocurridos el 11 de agosto de 2022 en Ciudad Juárez. La resolución no puso en duda la violencia de aquella jornada; determinó que la Fiscalía General de la República no logró demostrar la responsabilidad penal de los acusados. El punto central fue una llamada. La FGR sostuvo que Juan Carlos V., entonces interno del Cereso número 3, habría dado la instrucción para incendiar un camión en Riberas del Bravo. Durante más de dos meses de juicio declararon 82 testigos, pero la acusación no acreditó la existencia de esa comunicación, su contenido, quién recibió la orden ni cómo habría llegado hasta Jorge Antonio. Tampoco quedó probada una coordinación entre ese hecho y los demás ataques registrados aquel día. El 11 de agosto de 2022 dejó muertos, negocios atacados, transporte interrumpido y una ciudad bajo miedo. Pero en tribunales la dimensión de los hechos no sustituye la prueba individual contra cada acusado. La juzgadora estableció que para sostener el delito de terrorismo era necesario demostrar, además del impacto generado en la población, la intervención concreta de los imputados y el vínculo entre las acciones atribuidas. Esa cadena probatoria no quedó integrada. el fallo cerró esta acusación para ambos procesados. Jorge Antonio había enfrentado previamente otro procedimiento relacionado con el incendio del camión y cumplido una sentencia por daños; en el proceso federal por terrorismo, la Fiscalía no alcanzó el estándar requerido para una condena. La orden fue liberarlos. El Jueves Negro permanece en los expedientes y en la memoria de la ciudad; este juicio terminó con una conclusión distinta; la acusación presentada contra estos dos imputados no pudo ser demostrada.

CHILITO ENCHILADO

CHILITO ENCHILADO

Quién sabe qué le sucede a Chilito Loya pero parece que ya anda oyendo pasos en la azotea. Dicen que hace unos días rechazó la oferta del Fiscal General del Estado, el nunca bien ponderado Panchito Sáenz, para sentarse a la mesa de un restaurante. Chilito iba solo y como ordenan las reglas de la más elemental cortesía, Panchito le invitó a sentarse mientras llegaba el comensal del Secretario. Pero un “no gracias” salió de la boca del titular de la SSPE que dejó boquiabiertos a todos. Saénz estaba acompañado por Heliodoro Araiza, el Fiscal de la Zona Norte, quien igualmente enmudeció al igual que el palenque en la famosa canción de Vicente Fernández. Sabrá Dios qué traiga en la cabeza Loya, si será algo de la Fiscalía Autónoma, de la Torre Centinela o de los Ceresos y sus cuentas, pero como que no tenía muy bien la cabeza en su lugar. O como que andaba enchilado por algún desconocido motivo.

Mi Pódium

Por Osbaldo Salvador Ang

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