A ver quién le pone un alto a Mario Duarte, el Director de Ciencias Políticas a distancia, porque todo parece indicar que le está haciendo mucho daño a la Universidad Autónoma de Chihuahua. Para empezar, se la pasa en España, en donde dice que lleva a cabo estudios de posgrado pero que nadie sabe nada de eso al respecto en la máxima casa de estudios. Luego, con la mano en la cintura, cambió la sede de la dirección de la Facultad de Ciudad Juárez a Chihuahua, por sus pistolas, así como así, amparado supuestamente en el poder terrenal. De la boca, indomable, como dice el Apóstol Juan, ha salido constantemente la falsa prédica de que de la Casa de Cantera le harán Rector de la Uach. Para acabarla de amolar, en su recinto están albergados estudiantes de la recién creada Facultad de Sicología, de donde salieron algunos de los manifestantes de la marcha de ayer, en donde pintarrajearon las paredes del icónico edificio. Mario Duarte era uno de los protegidos de Rafa Loera, el Exsecretario de Desarrollo Humano, y durante largo tiempo albergó por ese motivo anhelos y ambiciones políticas que hoy se han desplomado estrepitosamente. Pero ya, porque El Destroyer amenaza con seguir.