La Fuente Móvil

EL CHAMIZAL AGANDALLADO

  • Por EditorJD

Más de 150 años después, El Chamizal sigue siendo disputado y codiciado; particularmente por empresarios que buscan apoderarse de sus predios, así sean pequeñas porciones como ocurrió está semana cuando en sus predios se instaló una casa de cambio ligada a un grupo gasolinero proveedor del Municipio y aprovechando la falta de escrúpulos para hacer negocios y política de quién dirige la Operadora Municipal de Estacionamientos de Juárez (Omej) organismo que por cierto se maneja en la opacidad y tiene también un comodato para operar un estacionamiento donde se instaló el negocio. Para instalar el centro cambiario ninguna autorización pasó por la aprobación del Cabildo y claramente el uso de suelo ahí no es comercial. Tampoco se pidieron permisos de construcción, licencia de funcionamiento a Desarrollo Urbano. En forma arbitraria el titular de la Omej Andrés Domínguez Alderete entregó el predio a la empresa que dirige la cadena de casas de cambio Dollar 2Go, la cual es atribuida a un tal Roberto Grajeda, y a los empresarios Salvador Navarro Carreón y Victor Manuel Alcalá Villalobos. El primero es primo de los Díaz Villalobos, proveedores de gasolina del Municipio. ¡Vaya, vaya!. Se les olvidó que todavía está reciente la lucha sostenida por ciudadanos y ambientalistas que impidieron la construcción de un centro de convenciones en uno de sus predios y lograron la intervención de SEMARNAT y del mismo presidente Lopitosh para frenar tal voracidad. Ciertamente, los casacambistas no son los únicos que le han metido mano y no son los únicos que quieren un predio de este histórico parque. De las 333 hectáreas que en 1967 Estados Unidos entregó al país, 248 fueron transferidas para su administración por la Federación al Municipio, y de ésas, en 152 está el parque, de las  que 80 de sus hectáreas se plantearon como reservas protegidas. En el resto del área, 95.16 hectáreas, hay oficinas y comodatos o terrenos prestados a ligas deportivas y particulares. El Chamizal que debería ser un parque público totalmente para disfrute de los juarenses, tiene 19 comodatos que restringen el acceso a las familias juarenses que se encuentran con campos deportivos enrejados, un estadio de fútbol universitario. ¿Qué diría Benito Juárez si viera en lo que se ha convertido hoy ese terreno nacional que patriotamente peleó para que regresará a México en plena intervención francesa. Ha pasado ya un siglo y medio desde que Paso del Norte le dió refugio y sus habitantes apoyo. Su estancia se dio entre el 14 de agosto y el 20 de noviembre de 1865, y de nuevo entre el 18 de diciembre de ese año y el 10 de junio de 1866 que fue cuando interpuso la reclamación diplomática para lograr la devolución de ese territorio, diferendo que habría de durar 100 años y terminó cuando Estados Unidos acepta la devolución a México y la concreta físicamente. La disputa se inició luego de que entre 1852 y 1864 se presentaron lluvias torrenciales en la región que provocaron inundaciones y que el cauce del Río Bravo se desplazara lenta y gradualmente al sur. Como resultado, la zona de 243 hectáreas conocida como El Chamizal, quedó en la parte norte del río y de facto pasó a jurisdicción de Estados Unidos. En el Tratado de Guadalupe-Hidalgo se estableció que la frontera sería el río Bravo. La controversia entre ambos países por El Chamizal concluyó el 14 de enero de 1964 al entrar en vigor la Convención firmada por los presidentes de México, Adolfo López Mateos, y de Estados Unidos, John F. Kennedy, pero sería hasta el 28 de octubre de 1967 cuando los presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Lyndon B. Johnson se reunieron en Ciudad Juárez sobre la nueva línea divisoria para efectuar la ceremonia de transferencia física de ese territorio a los mexicanos.

Desde entonces los terrenos de El Chamizal son compartidos entre Ciudad Juárez y El Paso. En ambos lados de la frontera se construyeron parques con áreas verdes, que motivaron que este año  autoridades de México y Estados Unidos firmaran un acuerdo de parques hermanos para El Chamizal en Ciudad Juárez, Chihuahua y en El Paso, Texas a planteamiento del embajador Ken Salazar. La intención es preservarlos y promoverlos. Sin embar, Andrés Domínguez Alderete pensó diferente al cederlo a un empresario casacambista y no fue una decisión de él totalmente ya que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar emprendió una defensa del funcionario como si la atrocidad legal y moral que cometió, estuviera bien. El edil también advirtió que acudirá a Semarnat Para obtener su opinión y anuencia para dar luz verde a la casa de cambio. En la Secretaría del Ayuntamiento también se dió una burda maniobra al bloquear a 11 de los regidores que firmaron está semana para convocar a una sesión extraordinaria donde compareciera el titular de la Omej quien a pesar de pasar por encima de los juarenses, quiere ser diputado ahora. Lo único que realizó la Secretaria del Ayuntamiento es extender la polémica al 2024 y que el fuego llegue hasta la Fiscalia Anticorrupción que dirige el Bayo Valenzuela que estaría frente a otro caso similar al de los que llevaron a la cárcel a la alcaldesa de Nuevo Casas Grandes, Cynthia Ceballos al vender hasta parques públicos.

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