EL GREY
- Por Editor R
Qué bárbara La Corraleja, en serio, su enfermedad no tiene límite alguno. Tiene más sombras que Grey y más personalidades que Sibil y es muy probable que esté poseído no por uno sino por siete demonios o más. Es que no se sabe cuál es el que habla cada vez que abre la boca. En esta ocasión Carmen Aristegui, quien alguna vez fuera buena periodista, tal vez cuando empezó en Imevisión, allá por la primera parte de la década de los ochentas, le tuvo que enmendar la plana después de atorarlo. Le preguntó, lisa y llanamente, si aceptaría despojarse del fuero que tiene como Senador para enfrentar la demanda que tiene en la Fiscalía Anticorrupción pero se negó rotundamente. Cobarde como ha sido, es y será, La Corraleja respondió temeroso que no había condiciones. Y luego, al aflorar otro de los demonios que le poseen, el del ego, más grande que una montaña, se puso a decir que existe la necesidad de modificar el fuero. Pero su amiga la del micrófono ya no le dio oportunidad de regarla más y le corrigió la plana al callarlo y decir que no está en condiciones de responder por los 98 mdp que se embolsó vía Arturo Fuentes y López Elías.
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