EL MONO
- Por Editor R
El Shá de Bafar se llevó un coscorrón bien ganado de parte de la Gobernadora al opinar sin saber. Por eso Maru le llamó ignorante y le dijo que según Mark Twain, el afamado escritor, discutir con los burros es bajar el nivel. Ciertamente, las obras más grandes y significativas del municipio se han materializado con las aportaciones del estado. Los puentes y los deportivos han seguido esa ruta, sin lugar a dudas, pero Eugenio Baeza, como el mono de la sabiduría, no mira ni oye ni lee. Eso de decir que el Estado no se ve en el tema del desarrollo de la ciudad, suena realmente hueco. Si algo ha cuidado la titular del Poder Ejecutivo es el desarrollo de la capital del estado. Apenas mira un papel tirado en la calle le llama a Marquito para que vaya a levantarlo. En materia de inversiones ni se diga, pues destina muchos millones de pesos para presupuestar obras en la ciudad de Chihuahua. En lo que si tiene razón El Shákespearianas tiene razón en eso del tema del tráfico, donde distintas arterias viales centrales no soportan ya el peso del tránsito vehicular. Una de éstas es el Canal, en donde semáforos privados como el de la empresa Bafar, alentan el tráfico y entorpecen la viabilidad de miles y miles de conductores que transitan por ahí. Eugenio es soberbio y engreído; piensa que por haber sido Alcalde de Chihuahua seis meses, le hace saber todo de todo más que nadie. Pero, la verdad de las cosas, pregúntenle a cualquier chihuahuense si recuerda alguna obra suya y la realidad aflorará de inmediato.
Comentarios