Quién sabe si se haya reparado en el tema pero en la pasada manifestación frente a Rectoría el Rector de la Uach Luis Rivera Campos fue amenazado de muerte. Uno de los loquitos que usó el megáfono en repetidas ocasiones, después de gritar te vamos a sacar, cambió la expresión por te vamos a matar. Ni modo de decir que no porque ahí está el video que prueba esta afirmación en el espacio de esta columna. Tal vez pueda decirse que el malandrito alardeó o que gritó sin pensar, pero, haiga sido como haiga sido, habría que ver el motivo de su expresión. Ciertamente, nadie domina la lengua y ésta puede causar daños irreversibles, pero eso debería impedir que se investigue. Ya se sabe que muchos no eran estudiantes universitarios sino militantes de partidos o de organizaciones rebeldes. Así que no estaría nada mal que se revisaran los archivos de la policía municipal, de la Fiscalía General del Estado y de los tribunales locales, para saber, a ciencia cierta, quién está detrás de las filas del enemigo. Fue claro que el motivo de la protesta era pequeño, por no decir insignificante, y que atrás se escondían las orejas del lobo. En política se vale eso pero lo que es detestable sería que se utilicen delincuentes para engrosar las protestas y radicalizarlas al extremo.