LA SESIÓN
- Por Editor R
En la primera sesión del Pleno, el Tribunal Superior de Justicia se fragmentó y se partió en grupos, según fueron metidos en los famosos acordeones que les llevaron a ocupar una Sala. El lunes rindieron la protesta de ley, el martes sesionaron dos veces -en privado- y el miércoles se dieron a conocer las adscripciones. El tema que los partió fue la elección de los tres miembros del Órgano de Administración que corresponden al Poder Judicial del Estado. Sin minuta, sin curriculum, sin orden del día, la Presidenta Marcela Herrera trató de imponer la elección. Pero le brincaron dos que tres Magistrados para decirle que no olvidara las formas y que no tenían por qué enterarse por los medios de las propuestas. Yamil Athié /que salía a hacer llamadas a cada rato/ propuso un nuevo integrante del ODA (Organo de Administración). Sin embargo, le hicieron saber que Morena tuvo el espacio en la representación del Poder Legislativo. Al contar Marcela, se dio cuenta que no tenía los dos tercios, que le faltaban dos votos y que no sacaría adelante la votación sin el consenso del Pleno. Fuera de cámaras tuvieron que discutir y negociar, para que al final fueran aprobados por unanimidad los nombramientos de Karlita Reyes, Luisa Márquez Piccard y Lalito Gómez. Pero al día siguiente, los del Acordeón del Bienestar acusaron a los del Acordeón de la Casa de Cantera de no cumplir los acuerdos por los cuales se logró la unanimidad. El tema es que a la primera se definieron partidos y posiciones de los Magistrados, en un nuevo Pleno cuya reforma prometió ser apartidista y ciudadana, que crearía Juzgadores sin compromisos políticos.
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