MUNA DORA
- Por Editor R
En corrillos políticos, cafés y uno que otro antro del Distrito Uno, corrió intensa la versión este fin de semana que la doctora Muna Dora Buchain anduvo en la ciudad de Chihuahua.
Su nombre es ciertamente raro, de origen extranjero en todos sus vocablos, pero más allá de la fonética se hizo famoso porque fue Muna Dora la mujer que defendió a Corral.
Su apología ocurrió en aquel intento de detención en el restaurante Gin Gin de la colonia Roma en Cdmx, cuando el Exgobernador estuvo a punto de ser esposado por agentes de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua.
Es ella quien, sentada a la mesa, junto a El Góber Gay, revisa la orden de aprehensión y el convenio de colaboración entre amas fiscalías, además de realizar varias llamadas telefónicas.
A capa y espada defendió a Corral y supo entretener a los agentes para ganar tiempo y dar lugar a que llegara el Fiscal chilango, Ulises Lara, con una pandilla de policías capitalinos para impedir la aprehensión del delincuente con fuero.
Hoy se sabe que tanto López Obrador como Claudia Sheinbaum giraron la orden de prohibir la detención y traslado de Corral pero también ahora se conoce su decepción por la traición de Corral al movimiento de la Cuatroté en el Senado de la República.
Se dice que Muna Dora Buchain vino a la ciudad de Chihuahua a dar un curso a los empleados de la Auditoría Superior del Estado, invitada por el titular de la ASE, Héctor Acosta.
No hay material al respecto y off the récord se comentó que en la Auditoría se realizó el evento de manera sigilosa, sin medios, sin boletínes y en el más completo silencio para evadir responsabilidades.
Héctor Acosta no ha dicho nada al respecto, ni pío, y por lo que se rumora, no lo hará. Sin embargo, los defensores de la Casa de Cantera ya afilaron el hacha y, como en la Revolución Francesa, están listos para treparle a la guillotina y hacer rodar su cabeza antes de que cante el gallo.
El Auditor Superior del Estado se ha caracterizado por su bajo perfil político. No sale pero sabe aparecer cuando es necesario y para ello ha construído un andamiaje mediático que le permite enviar mensajes sin hacer mucho ruido cuando así considera necesario.
La semana pasada, extrañamente, se le vio en un restaurante del centro con Santiago de la Peña, el Secretario General de Gobierno del Estado. No se metieron a un privado sino que escogieron una mesa a la vista de todos para engullir el desayuno.
Los tópicos que podrían haber tratado se desconocen porque saludaron a todo mundo con el ji-ji-jí y el ja-ja-ja acostumbrado en esos lugares, pero La Fuente promete averiguar si efectivamente se trató el tema que hoy nos ocupa.
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