Algo comienza a moverse entre las filas del recién acreditado partido Somos cuyos militantes en Ciudad Juárez esperan con renovado entusiasmo la próxima visita de su dirigente nacional, Guadalupe Acosta Naranjo, quien tendría entre sus principales tareas realizar una evaluación y diagnóstico de la estructura fronteriza, seriamente debilitada por las diferencias internas que derivaron en la salida de integrantes del comité municipal. El partido, que obtuvo su registro nacional el 25 de junio y acreditación en Chihuahua en julio de 2026, enfrenta su primera crisis territorial antes de competir en las elecciones de 2027. La dirigencia había presumido 12 mil afiliados en el estado, tres mil de ellos en Juárez, pero las fracturas posteriores obligan a revisar cuántos siguen realmente en operación política. Y es que la incorporación de Julián LeBarón al proyecto no resultó precisamente el factor de unidad que algunos imaginaron. El pasado 15 de julio, Acosta Naranjo anunció públicamente su respaldo a las aspiraciones del activista por la gubernatura de Chihuahua en 2027. Sin embargo, las diferencias por la conducción del partido y las decisiones anticipadas sobre candidaturas aparecen entre los motivos de inconformidad señalados por integrantes de la organización. En ese escenario también figura Claudia Lastra, exdiputada federal que ha mantenido presencia pública junto a LeBarón, incluida una reunión celebrada el 10 de septiembre en Ciudad Juárez. Su eventual protagonismo dentro de SOMOS forma parte de las disputas por los espacios políticos, aunque no existe información pública suficiente para establecer responsabilidades individuales en la salida de militantes. Por lo pronto, la visita del dirigente nacional genera expectativas entre quienes permanecen dentro de la estructura juarense y consideran indispensable recuperar la organización municipal, establecer reglas de operación y terminar con los protagonismos que han complicado el nacimiento del partido. La intención que se atribuye a este encuentro es reafirmar la conducción de Víctor Manuel Vega Pereyra, quien aparece formalmente reconocido como presidente del Comité Directivo Estatal de Somos en Chihuahua, acompañado por Iris Isela Acosta Pillado en la Secretaría General. Vega tiene por delante la reconstrucción territorial de una organización que todavía no enfrenta las urnas, pero que ya conoció el costo de sus confrontaciones internas. La cuestión no es menor. El Instituto Estatal Electoral autorizó para Somos 2 millones 275 mil 554 pesos con ocho centavos de financiamiento para actividades ordinarias durante el segundo semestre de 2026. Dinero público, registro vigente y una estructura que deberá llegar organizada a la renovación de la gubernatura, las 67 presidencias municipales y el Congreso del Estado en 2027. Acosta Naranjo tendrá que conciliar dos compromisos; el respaldo que personalmente otorgó a LeBarón y la autoridad institucional de Vega Pereyra en Chihuahua. La visita podría marcar el comienzo de la reconstrucción fronteriza, pero también dejará una definición política inevitable; quién toma las decisiones en Somos y bajo qué reglas. Porque una cosa es tener aspirantes a gobernador y otra, muy distinta, contar con un partido capaz de sostenerlos.