Acompañado por senadores, diputados federales y la dirigencia nacional de su partido, Lixa afirmó que los recientes ataques mediáticos y jurídicos contra la gobernadora Maru Campos son un intento desesperado de la Federación por limpiar lo que llamó el "cochinero" del mandatario de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Aseguró que la molestia del gobierno central radica en que la administración de Chihuahua demostró efectividad al desmantelar un narcolaboratorio y al visibilizar los presuntos nexos del gobierno sinaloense con grupos delictivos.
El legislador federal argumentó que el nerviosismo en las filas de Morena obedece al avance de los procesos judiciales en Estados Unidos, tras la entrega de tres de los diez implicados clave de la delincuencia organizada que presuntamente operaron en los comicios de Sinaloa.
Elías Lixa advirtió que dichas detenciones sacarán a la luz la realidad del financiamiento y apoyo criminal, por lo que refrendó que el panismo nacional irá de frente y "hasta donde toque" en la defensa de la soberanía de Chihuahua y el proyecto de Campos Galván, al considerarla un referente de valentía y buen gobierno.