Chihuahua.- Las bajas temperaturas que comienzan a registrarse durante las noches y madrugadas en la capital han modificado el panorama urbano, haciendo visible la vulnerabilidad en la que viven decenas de personas sin hogar. En un recorrido por diversas zonas de la ciudad, se puede constatar cómo varios de ellos ya caminan cargando cobijas a cuestas para protegerse del frío en el momento en que se les hace de noche, improvisando espacios para pernoctar en banquetas, portales o predios desprotegidos.
A la par de la necesidad de abrigo, el desamparo alimentario obliga a estas personas a acercarse a puestos semifijos de comida, paraderos de transporte y corredores comerciales para solicitar un bocado o unas monedas que les permitan mitigar el hambre diaria.
Esta problemática responde en gran medida al abandono familiar, ya que en muchos de los casos los parientes carecen de los recursos económicos necesarios para costear tratamientos especializados o gestionar su ingreso a instituciones como hospitales de salud mental, optando por dejarlos a su suerte en la vía pública.
La situación se agrava con las condiciones del entorno, pues en sectores concurridos del primer cuadro de la ciudad deben sortear banquetas dañadas y grandes charcos de agua estancada acumulada tras las recientes lluvias.
Ante este escenario, la ciudadanía y comerciantes del sector han reiterado el llamado a las dependencias de atención social y salud pública para activar los albergues temporales y comedores comunitarios, buscando ofrecer un refugio digno a este sector vulnerable de la población que enfrenta el olvido