De acuerdo con los reportes e imágenes enviadas por usuarias y usuarios de la unidad deportiva, los baños permanecen cerrados de manera constante mediante cadenas y candados. Esta situación imposibilita su uso a deportistas, mujeres, personas de la tercera edad, jóvenes y niños que acuden a ejercitarse.
La ciudadanía señaló que el personal de seguridad privada del lugar se niega a retirar los candados para permitir el acceso, a pesar de contar con las llaves correspondientes y sin ofrecer una justificación concreta sobre la restricción del servicio.
Aunado a la problemática de la infraestructura sanitaria, las y los asistentes reportaron la existencia de zonas con escasa o nula iluminación, lo que incrementa el riesgo de accidentes o incidentes de seguridad. Asimismo, acusaron una falta de patrullaje efectivo por parte de los guardias del complejo, quienes disponen de vehículos terrestres y cuatrimotos asignados para la supervisión del sector, sin que se perciba una presencia activa que garantice la integridad de quienes concurren a este espacio deportivo.