Chihuahua, Chih.- Entre las tumbas del panteón de Dolores permanece la de uno de los personajes más temidos de la Revolución Mexicana: el general Rodolfo Fierro, conocido como “El Carnicero” y recordado por ser uno de los hombres de mayor confianza de Francisco Villa.
Aunque su historia es poco conocida por muchos chihuahuenses, su sepultura forma parte del legado histórico que resguarda este antiguo camposanto, donde descansan personajes que tuvieron un papel importante en distintos episodios de la historia nacional.
Fierro nació el 27 de julio de 1880 en El Fuerte, Sinaloa. Antes de incorporarse a la lucha revolucionaria trabajó como ferrocarrilero, hasta que en 1913 se unió a las fuerzas de la División del Norte, donde rápidamente ganó la confianza de Villa por su desempeño en combate.
Su participación en la batalla de Tierra Blanca, en Chihuahua, fue uno de los episodios que marcaron su ascenso. A partir de entonces se convirtió en uno de los principales colaboradores del Centauro del Norte, además de encargarse de tareas militares y de seguridad.
Sin embargo, su nombre también quedó asociado a la violencia. Sus métodos contra los enemigos y prisioneros le valieron el apodo de “El Carnicero”, con el que pasó a la historia como uno de los revolucionarios más temidos de las filas villistas.
Uno de los episodios más recordados de su trayectoria fue la muerte de Tomás Urbina, antiguo compañero y aliado de Villa, a quien Fierro asesinó después de que fuera acusado de traición. También se le atribuyeron numerosas ejecuciones durante la lucha armada.
Su vida terminó en octubre de 1915, cuando murió ahogado en una laguna cercana a Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, que posteriormente llevaría su nombre. Una de las versiones más difundidas cuenta que intentó cruzarla montado en su caballo mientras transportaba una carga de oro, cuyo peso habría provocado que ambos se hundieran.
Su cuerpo fue recuperado y trasladado a la ciudad de Chihuahua, donde recibió sepultura en el panteón de Dolores. Así, entre los personajes que descansan en este recinto, permanece la tumba de uno de los generales más cercanos a Francisco Villa, cuya historia refleja el lado más violento y controvertido de la Revolución Mexicana.