Chihuahua.- Durante la misa dominical oficiada esta mañana en la Catedral de Chihuahua se proclamó el Evangelio según san Mateo (25, 1-13), en el cual Jesús narra la parábola de las diez jóvenes que salieron al encuentro del esposo, cinco de ellas eran previsoras y llevaron aceite adicional para sus lámparas, mientras que las otras cinco, descuidadas, no lo hicieron. Al llegar el esposo a medianoche, solo aquellas que estaban preparadas pudieron entrar a la fiesta nupcial.
En su mensaje, el padre Justino Ramírez recordó a los asistentes que en unos días la Iglesia celebrará la solemnidad de Cristo Rey del Universo: "Esta proclamación no solo son palabras o ideales, sino una realidad que se concreta en nuestro corazón", expresó. El sacerdote reflexionó sobre el valor de la vida como don de Dios: "La vida que el Señor nos ha concedido es un regalo con el cual podemos vivir en plenitud. No venimos de la nada, no venimos de la casualidad, venimos de Dios".El sacerdote que ofició la Misa invitó a los fieles a mantener siempre presente nuestro origen y nuestro destino, pues solo así es posible vivir con verdadero propósito.
Al concluir la celebración, los fieles se retiraron llevando consigo el mensaje y el llamado a mantener encendida la lámpara de la fe, siempre listos para el encuentro con el Señor.