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Chihuahua.- En medio de la disputa criminal que persiste en el corredor Aldama-Ojinaga, la Fiscalía General del Estado aseguró que no cuenta, hasta ahora, con pruebas que permitan afirmar que los hermanos Elizabeth, Abel e Israel Soto Núñez tuvieran algún vínculo con el crimen organizado, pese a la forma en que se cometió el ataque.
Las autoridades ministeriales señalaron que el caso continúa bajo investigación y que cualquier hipótesis deberá sustentarse en elementos objetivos. En ese sentido, el fiscal de la Zona Centro, Heliodoro Araiza Reyes, advirtió que especular sobre posibles relaciones delictivas sería irresponsable y atentaría contra la dignidad de las víctimas.
De acuerdo con información recabada por el Ministerio Público y aportada por familiares, Elizabeth Soto Núñez, de 45 años, se dedicaba a actividades inmobiliarias, mientras que sus hermanos Abel e Israel trabajaban en el sector maquilador, sin que existan registros de antecedentes penales en su contra.
El coordinador de Distrito Zona Centro, Francisco Arturo Arizpe, reconoció que la privación ilegal de la libertad y la posterior ejecución corresponden a un modus operandi utilizado por grupos delictivos; sin embargo, subrayó que ese elemento no basta para establecer una relación directa entre las víctimas y dichas organizaciones. Señaló que es posible que los responsables pertenezcan al crimen organizado, aunque se desconocen aún los motivos por los que los hermanos Soto Núñez fueron seleccionados como víctimas.
Araiza Reyes añadió que todas las líneas de investigación permanecen abiertas, incluida la posibilidad de que se trate de una confusión, aunque aclaró que por ahora no existen indicios claros que respalden esa versión. Será con los resultados periciales, testimoniales y de inteligencia cuando la Fiscalía esté en condiciones de definir una hipótesis sólida y, en su caso, llevar el caso ante un juez.
Por el momento, la postura oficial se mantiene: no hay evidencia que acredite que el triple homicidio esté relacionado directamente con actividades del crimen organizado, más allá del contexto de violencia que afecta a esa región del estado.