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Investigan ataque armado de abogado anticorrupción en Guatemala

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México.- Esta mañana cayó abatido a tiros en la ciudad de Guatemala el abogado, Juan Francisco Solórzano Foppa, un jurista que desafió el llamado “Pacto Corrupto” que no termina por ser desarticulado en su país. 

Apenas este viernes 16 de octubre había denunciado en un video de sus redes sociales que la ejecución de ocho campesinos en la localidad de Huité, Zacapa, el pasado 27 de septiembre, fue “un operativo fallido de mercenarios de la CIA”. Esa acción —dijo— contó con apoyo de dos helicópteros sobrevolando, procedentes de Honduras y 107 elementos del ejército. 

Solórzano tenía 43 años y cuatro hijos. Fue acribillado en las canchas deportivas del Campo Marte de la zona cinco de la capital guatemalteca, donde jugaba un partido de futbol. En el lugar también murió otra persona, Gustavo Aguilar.

Según datos preliminares divulgados por el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, se presume que el ataque fue perpetrado por cuatro personas. En el lugar se encontraron más de 30 casquillos percutidos. Dos presuntos tiradores, ambos jóvenes e indígenas, fueron detenidos poco después y presentados ante el ministerio público. Uno de ellos fue soldado del ejército. Del lugar, de acuerdo con testigos, huyeron en dos motocicletas más algunos desconocidos.

El impacto político de este doble homicidio fue inmediato. El trabajo de este abogado abordó desde hace años los temas de la corrupción dentro del sistema judicial, la criminalidad en las más altas esferas del poder y la constante denuncia de las persistentes acciones de represión.

El presidente, Bernardo Arévalo, su partido político Movimiento Semilla, la embajada de Estados Unidos y otros gobiernos extranjeros reaccionaron condenando los hechos. 

Solórzano, a quien se le conocía simplemente como Foppa, estuvo involucrado como abogado y especialista en análisis en los casos jurídicos de más alto perfil en los últimos años.

Durante el gobierno anterior de Alejandro Giamettei, bajo la gestión de la ex fiscal, Consuelo Porras (conocida como la jueza del llamado “Pacto Corrupto”), Solórzano fue encarcelado en dos ocasiones: en 2021 durante 23 días y en 2023 durante dos meses, bajo cargos fabricados por los fiscales “anticorrupción” bajo el mando de Porras.

Colaboró como investigador en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), el organismo interamericano creado después del conflicto armado para la reconstrucción del sistema de justicia del país. 

Como Ministerio Público creó y dirigió la Dirección de Análisis y de investigaciones criminalísticas. Participó en el caso conocido como La Línea, que llevó a la cárcel al ex presidente general, Otto Pérez Molina y a la vicepresidenta, Roxana Baldetti. Fue defensor del periodista, José Rubén Zamora, director de uno de los pocos medios independientes de su tiempo, Plaza Publica. El gobierno anterior de Alejandro Giamattei y la ex fiscal Consuelo le fabricaron cargos de lavado de dinero.

Entre 2016 y 2018 dirigió la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), desde donde intentó revertir el histórico blindaje que permite a las grandes fortunas oligárquicas evadir impuestos. Fundó y dirigió el Centro de Estudios Estratégicos y de Seguridad para Centroamérica (CEESC), uno de los centros de investigación sobre seguridad más importantes de la región.

Más recientemente participó en la investigación de las redes de narcomenudeo conocidas como los caradura.

Hijo del conflicto armado

Solórzano Foppa es nieto de la gran poeta y escritora, Alaide Foppa, desaparecida en la capital guatemalteca en 1981, durante el régimen del dictador Efraín Ríos Montt. Es hijo de Silvia Solórzano, una de los cinco hijos de la poeta desaparecida y de Carlos López Arévalo, comandante Camilo. Ambos pertenecían al Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP). Su padre perdió la vida en combate cuando Juan tenía 15 días. 

Dos de sus tíos, Juan Pablo y Mario, también eran guerrilleros y fallecieron en la montaña. Su abuelo Alfonso Solórzano, comunista de cepa, murió en México. Él vivió y se educó en Cuba hasta los 14 años, cuando regresó a su país cuando se firmaron los Acuerdos de Paz. En una reciente entrevista contó: “no hay nada igual para la felicidad de un niño que haber crecido en La Habana de esos años”.

En 2018 escribió “en mi familia a tres generaciones nos mandaron al exilio y siempre regresamos. ¿Porqué? Simple: Guatemala es y será nuestra patria”.

En agosto de 2023, pocos días antes de que Arévalo resultara electo presidente, comentó en entrevista con La Jornada que si el candidato del Movimiento Semilla —es decir Bernardo Arévalo— ganaba los comicios, “no dudo que la guerra judicial del Pacto Corrupto se va a recrudecer contra todos los sectores que tienen una línea de acción contra la corrupción, y que mantiene en prisión o en el exilio a decenas de fiscales, jueces, abogados y periodistas.

Pero eso no lo arredró. Foppa siguió denunciando y litigando contra la corrupción y la injerencia extranjera contra los movimientos populares. Incluso arriesgando su vida.

Información tomada de La Jornada.