Nuevo Casas Grandes

Los Chamanes de los petrograbados de La Angostura

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  • Por Juan de Dios Olivas

Galeana, Chih.- Sólo custodiados por los chamanes que guiaron a sus pueblos y cuyas imágenes quedaron plasmadas en las rocas, el sitio arqueológico de La Angostura, en este municipio ubicado en el noroeste, es uno de los menos conocidos, pero ironicamente de los más saqueados y dañados.

Los vestigios son de una cultura que fue contemporánea a Paquimé, e incluso formó parte, explica el historiador Miguel Mendez García.
En cientos de piedras hay trazos de  figuras que representan al medio ambiente en el que se desenvolvían, plantas, representaciones de serpientes, quizás de Quetzalcóatl y el símbolo de Paquimé que se repite una y otra vez, además de cientos de fragmentos de cerámica de colores que alguna vez formaron  parte de vasijas y otros ornatos e incluso pusieron ser parte de instrumentos de música o religiosos, restos que aquí son conocidos como tepalcates.
"Aquí se le llama cerro de petrograbados por la infinidad de petrograbados que existen en todas las rocas, así como morteros. Aquí vemos una mano dibujada,  y en fin, casi todos los petrograbados tienen similitud con Paquimé, las plecas, la dualidad, las serpientes. Entonces aquí fue habitado por los antiguos familiares, descendientes de Paquimé, dijo.
Para llegar a este sitio hay que recorrer 50 kilómetros por carretera desde Nuevo Casas Grandes, pasando por la cabecera Municipal de Galeana con dirección a la comunidad de LeBarón o viajar unos 260 kilómetros desde la ciudad de Chihuahua hacia el noroeste. La carretera está en medio de colinas dónde en cada una hay vestigios arqueológicos.
"Aquí donde estamos lamentablemente ha sido saqueado, hay muchas rocas cortadas de donde se han llevado petrograbados. Han metido carterpillar por allá. Aquí vemos lugares donde seguramente, como esa meseta", dice Méndez tras subir una colina de rocas acompañado por reporteros de este medio.
Señala al horizonte donde destacan las plantaciones de nogal, algunas arriba de zonas donde hay vestigios arqueológicos.
El río Casas Grandes cuya agua en el pasado fue un elemento que contribuyó a qué se asentaran las culturas antiguas, ya no lleva más agua, toda la absorben los nogales de LeBarón.
"Este es un lugar muy importante. Yo creo que es el más importante en petrograbados y en morteros", refiere.
En uno de los cerros del lado este, se encuentra un lugar ceremonial y cerca un hoyo que fue realizado posterior al asentamiento.
"Seguramente fue un lugar ceremonial, ahí hay petrograbados el lado izquierdo. Se van a encontrar petrograbados también de acá en estos cerros donde están las casas bonitas que han hecho los lebarones", dice.
Señaló que este asentamiento arqueológico es de los más importantes, y es víctima del saqueo.
"Estamos en un lugar histórico y cultural que fue habitado por los antiguos habitantes de Paquimé y pues, bueno  tenemos que preservarlo. El INAH no tiene recursos para poder cuidarlo y preservarlo, entonces tenemos que preocuparnos nosotros por preservar estos lugares", dice.

LOS CHAMANES DE LA PIEDRA 

De acuerdo con investigaciones difundidas por la arqueóloga María del Pilar Casado, la gráfica rupestre como arte prehistórico se encuentra presente en todos los continentes y prácticamente en todo el Continente Americano. 
En el desarrollo del hombre hay estructuras similares y formas comunes de expresar la realidad, el pensamiento y la vivencia sin conexión en el espacio o en el tiempo.  Se puede pensar que es un esquema de las expresiones relativas al chamán y su papel como jefe, refieren sus análisis.
El arte rupestre sería, entonces, lo que el chamán ve en estados específicos, una visión de las distintas fases de su ritual o fruto de fenómenos neuropsicológicos, además de los propios de la mitología de origen o cosmogonía del grupo.
Señala que  a estas características hay que agregar las relaciones con el entorno natural. 
En todos los casos, hay intencionalidad en la selección del emplazamiento para la gráfica rupestre asociada a fuentes de agua, la caza, la pesca, la recolección de frutos y almacenamiento de alimentos. 
En el caso de Chihuahua, la gráfica rupestre tiene antecedentes muy antiguos que llegan hasta el siglo XIX y se tienen identificados varios sitios, desconocidos para la mayoría, donde se da esta expresión artística.
En el estado se tiene identificado más de 1600 solos entre los que se encuentran  por ejemplo la Cascada de los Chuzos, Jiménez, con fecha del 700-800 d.C. Los petrograbados de la Sierra de Samalayuca donde predominan las figuras de animales, posiblemente berrendos. En la Cueva de las Monas, Ejido Benito Juárez, hay pinturas en colores rojo y amarillo correspondientes al periodo Arcaico Tardío (600 a.C. al 100 d.C.) y, también, al siglo XVII con hombres vestidos al estilo español. Se aprecian, además, cruces, un rosario, un violín y, posiblemente, una Biblia, asociados a misioneros franciscanos. Otros ejemplos de este arte en la Cueva de los Remedios (Jiménez); en el arroyo de los Monos- Miñaca en Nuevo Casas Grandes, en los sitios Parque Lerdo y la Cueva Néstora, en la región de Boreachi, la Barranca de la Sinforosa (Guachochi), , cuevas de Nombre de Dios, del Oso y en los Ojos del Chuvíscar y La Angostura, en el municipio de Galeana.

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