Cancha

Ecuador le juega al tú por tú a Alemania; el VAR salva a la Tri

  • Por Editora Dai

Nueva York, EU.– Partidazo de poder a poder en el Estadio Nueva York. Las selecciones de Ecuador y Alemania se encuentran enfrascadas en un electrizante empate 1-1 en los primeros minutos de la parte complementaria, en un compromiso lleno de drama donde la tecnología ya jugó un papel crucial para mantener la igualada.

El encuentro arrancó con las revoluciones a tope. Apenas al minuto 2, Alemania pegó primero en una jugada polémica: Aleksandar Pavlović estiró la pierna cometiendo un juego peligroso sobre Pedro Vite; la silbante estadounidense Tori Penso dejó correr la jugada y el balón le quedó pleno a Leroy Sané, quien no perdonó y fusiló a Hernán Galíndez para el 0-1. Sin embargo, el balde de agua fría espabiló a los sudamericanos, quienes al minuto 9 aprovecharon una mala salida germana: Nilson Angulo robó el esférico por la banda derecha y sacó un zapatazo implacable para batir a Manuel Neuer y decretar el 1-1.

A partir de ahí, la "Tri" tomó por momentos la posesión ante una Die Mannschaft peligrosa. Al 34', Joel Ordóñez se vistió de héroe al tapar de forma milagrosa con la rodilla un disparo a quemarropa de Jamal Musiala. Antes de irse al descanso, la intensidad física cobró factura y Pavlović se llevó la tarjeta amarilla tras derribar a Enner Valencia.

El arranque del segundo tiempo trajo consigo el drama absoluto. Apenas al minuto 45, el central Joel Ordóñez derribó en el área a Kai Havertz y la silbante decretó la pena máxima en favor de los teutones. No obstante, tras una detallada revisión en el VAR, se determinó que Leroy Sané había cometido una falta previa sobre Pedro Vite en el origen de la jugada, por lo que el penal fue anulado de forma correcta.

Ecuador volvió a tocar la puerta al 53' tras un robo de Angulo que derivó en un centro de John Yeboah y un cabezazo desviado de Moisés Caicedo tras un oportuno desvío de Antonio Rüdiger. El partido se mantiene en el alambre con ambos estrategas moviendo sus piezas desde el banquillo.