Ciudad de México.– La Selección Mexicana ratificó su gran momento sobre la cancha del Estadio Ciudad de México y le volvió a repetir la dosis a la escuadra de Ecuador en una primera mitad que rozó la perfección para la causa local.
Al cumplirse el minuto 25 del cotejo, el cuerpo arbitral ordenó detener las acciones para dar paso a la pausa de hidratación protocolaria, un receso que el conjunto tricolor aprovechó de excelente manera con la tranquilidad de mantener la ventaja gracias a la anotación previa de Julián Quiñones, mientras en el banquillo sudamericano el estratega Sebastián Beccacece intentaba reorganizar de forma urgente sus líneas tras haber perdido por completo el control del mediocampo.
Al reanudarse el encuentro en el minuto 28, el peligro volvió a rondar el área ecuatoriana cuando Raúl Jiménez estuvo a punto de quedar mano a mano, sin embargo, un inoportuno resbalón provocado por una ligera barrida de la zaga visitante diluyó la oportunidad y el esférico terminó saliendo por la línea de meta.
El dominio total del cuadro azteca encendió por completo las tribunas del coloso capitalino al llegar al minuto 30, momento en el que el Estadio Ciudad de México volvió a unirse en un solo e imponente grito con el ya famoso cántico “¡Y sí, sí!”, el cual se ha consolidado como el sello de identidad indiscutible de la afición mexicana durante esta Copa del Mundo 2026.
Impulsados por el ensordecedor cobijo de su gente, los dirigidos por Javier Aguirre no tardaron en capitalizar su superioridad y apenas un minuto después, al 31, desataron la locura generalizada con el segundo gol de la noche.
La jugada nació de una magistral recuperación alta por parte de la presión tricolor, lo que dio pie a una rápida triangulación en los linderos del área que culminó con un remate perfecto de Raúl Jiménez, quien firmó el 2-0 parcial en el tablero y amplió la ventaja nacional para poner un pie en la siguiente ronda mundialista.
