Nueva York, EU.– Las selecciones nacionales de España y Argentina se retiraron a los vestidores con un ríspido y cerrado empate a cero goles al término del primer tiempo de la gran final de la Copa del Mundo 2026, celebrada ante un lleno absoluto en el New York New Jersey Stadium.
A lo largo de la primera mitad, el conjunto español dirigido por Luis de la Fuente asumió el control del balón y dominó la posesión en gran parte de los sectores de la cancha, ejerciendo una presión alta y asfixiante que complicó de forma sistemática la salida de la escuadra sudamericana.
El juvenil Lamine Yamal protagonizó la primera opción clara al minuto 5 al combinar dentro del área con Dani Olmo, aunque su disparo fue atajado por Emiliano Martínez; posteriormente, al minuto 39, Mikel Oyarzabal ensayó un remate frontal que terminó en las manos del guardameta albiceleste y, de manera más peligrosa, al minuto 43 Marc Cucurella sacó un disparo colocado desde fuera del área que pasó rozando el poste izquierdo de la cabaña argentina.
Por su parte, el combinado de Argentina tuvo serias dificultades para darle fluidez a sus circuitos de juego debido al constante hostigamiento ibérico, viéndose obligado a recurrir a balones largos a la espalda de la defensa en busca de activar la velocidad de Lionel Messi y Julián Álvarez.
Sin embargo, la zaga de "La Roja" y el guardameta Unai Simón se mantuvieron sumamente atentos para anticipar cada envío aéreo, destacando una oportuna salida del arquero español al minuto 45+1 para cortar un mano a mano con Álvarez, así como un valioso testarazo defensivo de Cucurella que neutralizó la aproximación más nítida de la Albiceleste al minuto 30.
El cierre del periodo resultó sumamente costoso para el planteamiento táctico de Lionel Scaloni; al minuto 41 el zaguero Lisandro Martínez recibió la tarjeta amarilla tras cortar una transición ofensiva y, apenas tres minutos después, quedó tendido en el césped aquejando una fuerte molestia física que lo obligó a abandonar el encuentro por lesión, permitiendo el ingreso de Nicolás Otamendi a la defensa central justo antes de decretarse el silbatazo del descanso.