Diversas fuentes en redes sociales y medios de comunicación comenzaron a circular rumores acerca del posible fallecimiento del actor mexicano Joaquín Cosío, conocido por su destacada carrera en cine y televisión.
El actor, famoso por sus papeles en películas como El Infierno y Sin Nombre, ha sido un referente de la actuación en México, reconocido por su carisma y talento en la interpretación de personajes complejos.
Las consultas '¿murió Joaquín Cosío?', '¿fallece Joaquín Cosío?', '¿qué le pasó a Joaquín Cosío?' se volvieron tendencia, sin embargo, todo esto es falso, ya que el hombre de 62 años se encuentra bien.
Hasta el momento es toda la información correspondiente.
Anthrax. Cursum Perficio. (2026) Reseña
Por: Chamuco
Tras 10 de años sin publicar material inédito, la agrupación neoyorkina regresa a la carga con el doceavo álbum de su carrera, Cursum Perficio. Y vaya forma de hacerlo.
Para aquellos que buscan en este nuevo álbum ese metal tan característico de ellos, lamento decepcionarlos y anunciarles que, pueden esperar de todo en este disco, excepto eso. Ja! Miento, hay momentos, claro, y bastantes, pero en general, la banda evolucionó y cambia bastante a lo que nos tienen acostumbrados. Y no lo digo como un lamento, ayayayyyyy –dijera el potrillo-, sino más bien reconociendo, para bien, ese cambio.
Con ello no digo que no me gustaran antes –claro que me gustan, los escucho desde 1985-, pero a poco no tuvieron una etapa gris en la que no encajaban y fueron dando de tumbos algunos años? Miento?
Sus época dorada comprende desde el Fistful of Metal (1984), pasando por el Spreading the Disease (1985), Among the Living (1987), State of Euphoria (1988), Persistence of Time (1990). Hasta ahí.
Posteriormente, tuvieron la “brillante” idea de despedir a su vocalista Joey Belladonna y subieron al carro al ex Armored Saint, John Bush, que si bien es cierto que no canta mal las rancheras, su voz no empata bien con el sonido del grupo.
Grabaron el disco Sound of White Noise (1993) -el último con su guitarrista Dan Spitz-, y aunque esta palomero el disquito, se notó el craso error. Anthrax ya no era Anthrax.
Vendrían después Stomp 442 (1995) y Volume 8: The Threat Is Real (1998), malísimos, y posteriormente publicaron We've Come for You All (2003), un buen disco donde la banda recupera cierto prestigio. Según tengo entendido, Anthrax vino a tocar a Chihuahua hace varios años en la gira de ese disco. Quienes estuvieron presentes esa noche, refieren un buen concierto.
Ahora, a John Bush le tocaría abrir el pestillo de la puerta de salida, para dar paso a Joey Belladona que regresa nuevamente a la alineación. Ya sin Dan Spitz, la alineación quedaría conformada por Joey en la voz, Frank Bello en el bajo, su tipo Charlie Benante en los tambores, Scott Ian en la guitarra rítmica y Rob Caggiano en la guitarra líder y publican Workship Music (2011), un trabajo muy bien hecho, digno del nivel de la banda y que cumplió con las expectativas de los fans de sus primeros días y salieron a girar, y girar y girar y girar y no te has idoooooo!
Cansados de las giras, y buscando nuevas oportunidades, Rob Caggiano abandona el barco para unirse a Volbeat –hágame usted el rechingadísimo favor- y tienen el buen tino de reclutar al ex Shadows Fall, Jon Donais y con ello, le dieron al clavo.
Con ala izquierda nueva, lanzan For the Kings (2016), un disco potente, bien producido y con muy buenos cortes, pero de alguna forma un poco vetusto, castizo. Lo mismo, bien hecho, pero lo mismo.
En mi opinión, la banda ya no tenía mucho que aportar, al igual que las otras bandas del mal llamado Big Four. Con él giraron por todo el mundo hasta que anunciaron que estaban trabajando un nuevo disco y este sería algo diferente a lo que habían creado. Vaya cliché. Pero no mintieron.
Empecemos por la portada. De entrada, hay que decir que fue elaborada por su baterista Charlie Benante, quién también le mueve bien a los pinceles. Ya había elaborado la de su álbum Persistence of Time. Esta nueva, onírica, mística y oscura, recuerda en todo momento a las pintoras surrealistas mexicanas Remedios Varo y Leonora Carrington, quienes por azares del destino, nacieron en España e Inglaterra, respectivamente.
A través del velo místico que la abraza, podemos distinguir elementos semi ocultos y entreverados que hacen alusión a la trayectoria artística de la banda.
De entrada, podemos ver –en papel de mago o ilusionista- al reverendo Henry Kane, personaje fantasmal y villano principal de la película Poltergeist, haciendo clara alusión a su obra maestra Among the Living de 1988.
La sangre derramada en el piso hace evoca a los círculos del álbum State of Euphoria, la expresión facial de la mujer partida en dos es visiblemente similar a la del personaje de la portada del Spreading the Disease, y la gárgola, o esqueleto alado junto al reloj derretido rememora al Persistence of Time.
Y ese título pachecón que parece sacado de una clase de derecho romano? Pues resulta que Benante, un día vio por el televisor un documental en el que aparecía la última casa de Marilyn Monroe. En ella, pudo distinguir la frase escrita sobre una baldosa de la propiedad. . Le llamó la atención esas dos palabras escritas en latín, que traducidas al español vendría a ser “el final de nuestro camino” o “hasta aquí hemos llegado”. La profundidad de esa frase, en apariencia simple pero de gran profundidad, incubó en la cabeza del baterista y le hizo reflexionar.
Los fans lo interpretaron como una despedida y pensaron que colgarían sus infaltables bermudas y tenis deportivos para siempre. Para fortuna de todo amante del metal, salieron a aclarar que no se trataba de un adiós, y que si bien es cierto no tenían planes actualmente de entrar nuevamente a los estudios de grabación –obvio-, de alguna forma era voltear atrás y ver el lagado conseguido, sin que esto conllevara implícito el final de su carrera.
Así pues, la maqueta fue grabada en los estudios de Dave Ghrol y fue lanzado el 18 de septiembre de este año a través de las prestigiadas casas disqueras Nuclear Blast y Megaforce.
Y la miuuuusic apá?:
1.- Persistence of Memory. Su título es un juego de palabras y también de ideas. Por una parte hace referencia a la obra del mismo nombre de Salvador Dalí, y por otra, a su álbum Persistence of Time.
Se trata de un corte instrumental que nomás no le entendí y pienso que está completamente fuera de lugar.
2.-The Long Goodbye. Escrita por Scott Ian e inspirada en la desgarradora experiencia del guitarrista con su padre, quién tuvo un largo y doloroso final, víctima de Alzheimer. Desde los primeros instantes sabemos de quién se trata. Pesada y con ciertos aires de rock alternativo, la pieza esta llena de detalles cuidados y una gran producción. Escuchamos un Anthrax madurado, y como el Ajax, con formula mejorada.
3.- It´s For The Kids. Lo que calificaron como una “carta de amor” hacia sus fans de larga data, es una pieza con toda la energía y agresividad de su sonido clásico. No es precisamente trash puro de antaño, pero algo parecido y muy bueno. Por ahí tiene un puentecito pesadote, especial para un mosh. Rápida, sólida. El video promocional fue grabado en un centro de salud mental en desuso –haciendo clara alusión al video oficial de Madhouse, incluso los amplificadores también son camuflajeados-, Joyita trashera de alto-pedorraje.
4.-Everybody´s Got a Plan. El titulo está basado en la famosa frase de Mike Tyson "Everybody's got a plan until they get punched in the face" o para tropicalizarlo un poco para nosotros, sería "si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes", Ja! Va de menos a más, pesada, potente, con grandes solos y perfectamente estructurada. Uno de sus puentes es un claro guiño a Reign in Blood de Slayer. Yeah! Acá su video promocional:
https://www.youtube.com/watch?v=rr-GVF_Qzdw
5.- The Edge of Perfection. En palabras de Scott Ian, esta es la mejor canción de toda la discografía de Anthrax. Y puede que tenga razón. Sus liricas, aunque abstractas, son profundas y sombrías. Hacen referencia a la salud mental y a la culpa. Inicia con pasajes muy a lo black metal que se transforma en metal progresivo y cambios de tiempo muy marcados, que dan testimonio de las nuevas pretensiones de la agrupación. Vaya forma de demostrar estos señores la manera correcta de hacer música. Apuntaron arriba, muy arriba, y acertaron al blanco. Elevada y atrevida la apuesta, pero concretaron. Acaso aquí hay algo de shoegaze?
Aquí video promocional:
https://www.youtube.com/watch?v=uqbhWhN4F74
6.- Infectious. Ponchada, pegajosa y con riffs ralentizados y pesados, rememora al metal alternativo de mediados de los noventas alcanzando buen puerto. Como en todo el disco, se advierte la madurez y elegancia de los neoyorkinos.
7.- NYC93. Acá la banda se pone en modo “Anthrax clásico” y nos obsequian un corte de trash metal –por momentos festivo- muy de la etapa State of Mind. Frenética y desenfrenada, la pieza forma parte de su nuevo-viejo material. El álbum va in crecendo, de menos a más y con una coherencia estructural que abrocha el concepto del álbum.
8.- Cursum Perficio. Es la pieza central del álbum. Con 6 minutos y algo de duración, la canción aborda temas como el paso del tiempo, el cierre de ciclos y como la reflexión en la etapa madura, nos devela el legado –poco o mucho, bueno o malo, que dejamos a lo largo de nuestra vida.
Musicalmente inicia con cierta atmosfera pesada -apoyada por arpegios-, que dan pie a un riff agresivo de groove metal, y por momentos, algo cercano al metal progresivo.
9.- T.O.M.B./ Target On My Back Groove metal puro y duro, directito a la cabeza -¿o a mi espalda?. Sus letras, abstractas y violentas, embonan a la perfección, emulando a las de la vieja usanza dentro del género. Vaya desempeño de Charlie Benante y su sobrino Frank Bello. Una locura. Agresiva y técnica al mismo tiempo. La parte inicial del tema me recuerda un poco –recalco, solo un poco- a la época del Far Beyond Driven de Pantera. Vaya demostración en esta pieza de cada uno de los integrantes.
10.- Watch It Go. Letras oscuras, abstractas y ritmos entrecortados, nos muestran un Anthrax nuevo y mucho más elaborado y complejo a lo que venían haciendo y es algo que se agradece y valora.
10.- My Victory. Con letras de individualismo y rebeldía, la banda cierra su obra con una pieza muy a su estilo clásico. Vaya base rítmica de Charlie Benante y su sobrino Frank Bello. Los solos de Jonathan Donais encajan perfecto. El de esta canción recuerda y mucho al de Holy Wars de Megadeth, no?
Anthrax le subió a la apuesta y a la propuesta -y aunque ambiciosa y fuera de los cánones ortodoxos del Metal- acertó y regresó evolucionado, más complejo, más elaborado y más sólido.
Al escribir estas líneas, caí en la cuenta de que en esta misma habitación donde me encuentro, tuve la fortuna de escuchar por vez primera a Anthrax en 1985, -con el disco Spreading the Disease-, y de ahí pal´real. Casi todos sus discos, los escuché por vez primera en este mismo lugar.
Que 40 años después haya escuchado en este mismo lugar un nuevo álbum, y de tal envergadura, me parece algo afortunado, oportuno, gratificante, simbólico y curiosamente nostálgico.
No resta más que quitarse el sombrero y reconocer el esfuerzo y la ambición artística de estas leyendas del metal, quienes lejos de la comodidad que permite un nombre y una trayectoria como la suya, salen de su zona de confort y márgenes establecidos, para ofrecernos algo distinto, fuera de la receta y grandioso. Se pusieron a darle –como se dice en el argot de los músicos- y eso se nota.
El desempeño de cada uno de sus integrantes, así el nivel compositivo en esta nueva entrega, demuestran que, en estos nuevos derroteros, la banda alcanzó horizontes que van mucho más allá que los de cualquier banda de Trash Metal..
Calificación: 10/10.
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