Juárez

Alertan por impacto de 36 mil 600 mdd ante retiro de carga del Puente Libre

  • Por Editora M
Alertan por impacto de 36 mil 600 mdd ante retiro de carga del Puente Libre

El Paso-Ciudad Juárez.— La eliminación permanente del tráfico comercial del Puente de las Américas, conocido en la frontera como Puente Libre, podría provocar que parte del comercio internacional abandone la región Juárez–El Paso y generar un impacto de miles de millones de dólares durante la próxima década, de acuerdo con un estudio encargado por la Cámara de Comercio de El Paso.

El análisis, elaborado por el Hunt Institute for Global Competitiveness de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), estima que hasta 10.9 por ciento del comercio comercial podría desviarse hacia otros corredores fronterizos y que, solamente para 2036, la región podría dejar de movilizar 36 mil 600 millones de dólares en comercio por transporte de carga.

La Cámara de Comercio de El Paso sostiene además que el cambio podría representar una pérdida acumulada de 2 mil 300 millones de dólares en producción económica entre 2028 y 2036, así como el equivalente a 9 mil 529 años-empleo y 600.7 millones de dólares en ingresos laborales durante ese periodo. 

Las cifras corresponden al estudio del Hunt Institute concluido en agosto de 2026.

Ricardo Mora, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de El Paso, advirtió que eliminar en este momento esa infraestructura para el transporte de mercancías tendría consecuencias para las empresas de la región fronteriza. 

La organización empresarial ha solicitado que el proyecto sea reconsiderado antes de avanzar en forma definitiva.

El Puente de las Américas mantiene un papel relevante para la dinámica industrial entre Ciudad Juárez y El Paso. Según los datos difundidos por la Cámara, las importaciones y exportaciones de la región prácticamente se duplicaron desde 2020 y durante 2025 el cruce movilizó aproximadamente 12 mil millones de dólares en comercio bilateral por camión.

La controversia surgió a partir del proyecto de modernización impulsado por la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA). 

En mayo de 2025, la dependencia federal seleccionó oficialmente la denominada Alternativa 4, que contempla modernizar las instalaciones del puerto fronterizo, ampliar la capacidad para vehículos particulares y peatones y eliminar completamente las operaciones de carga comercial.

Los argumentos a favor de retirar los tractocamiones se concentran principalmente en los efectos ambientales y de salud para las colonias cercanas al cruce. 

La representante federal por El Paso, Verónica Escobar, ha respaldado la medida y ha señalado que la prioridad debe ser preparar los demás puertos de entrada para absorber el movimiento comercial. 

En mayo sostuvo que autoridades federales consideran que existe capacidad en otros cruces de la región y destacó el respaldo expresado durante el proceso de consulta pública.

La Cámara de Comercio sostiene una posición distinta. Argumenta que trasladar los camiones hacia Ysleta-Zaragoza, Tornillo y Santa Teresa no necesariamente eliminaría las emisiones, sino que podría desplazarlas hacia otras zonas de la frontera, además de incrementar las distancias recorridas por el transporte de carga. 

Su estudio proyecta también mayor presión operativa sobre estos cruces.

Mora advirtió que, sin ampliaciones adicionales en la infraestructura comercial fronteriza, la región podría alcanzar su capacidad operativa alrededor de 2034, mientras que la salida del transporte comercial del Puente Libre podría adelantar ese escenario. 

La preocupación del sector empresarial se centra especialmente en el posible efecto sobre las cadenas de suministro que conectan a la industria maquiladora de Ciudad Juárez con Estados Unidos.

El proyecto federal continúa avanzando. 

La información más reciente de la GSA establece un presupuesto estimado de entre 474 y 579.3 millones de dólares. 

La contratación para diseño y construcción está prevista para finales de 2026, mientras que el inicio de obras y el cese del procesamiento comercial están programados para principios de 2028, con conclusión sustancial para el verano de 2031.

La discusión coloca frente a frente dos preocupaciones para la región binacional; por un lado, reducir la contaminación y afectaciones a las comunidades que rodean al Puente Libre; por el otro, garantizar que la infraestructura restante tenga capacidad suficiente para mantener el flujo de mercancías de uno de los principales corredores industriales entre México y Estados Unidos.

Para la Cámara de Comercio de El Paso, el punto central es que una decisión de esta magnitud debe incorporar con mayor profundidad su impacto económico. 

Para las autoridades y representantes que respaldan el proyecto, el siguiente reto será preparar los otros puertos fronterizos para recibir el tráfico comercial que dejará de utilizar el Puente de las Américas.