Pero reduce reservas territoriales en el suroriente de Juárez
Ciudad Juárez.- La creciente necesidad de infraestructura educativa, de salud y asistencia social en el suroriente de Ciudad Juárez ha provocado una disminución significativa en la disponibilidad de terrenos públicos, luego de que diversos predios fueran destinados a proyectos considerados prioritarios para atender el crecimiento poblacional de la zona.
Así lo informó Oscar Lozoya, delegado de la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (COESVI) en la zona norte, quien destacó que durante los últimos años se han concretado diversas donaciones de terrenos para la construcción de hospitales, escuelas, centros de atención infantil, espacios comunitarios y programas de vivienda social.
De acuerdo con el funcionario, una de las asignaciones más relevantes fue la entrega de un terreno de 2 mil 500 metros cuadrados para la construcción del Hospital de Nirata, una obra destinada a fortalecer la cobertura médica en una de las áreas con mayor expansión urbana de la ciudad.
Asimismo, se otorgó un amplio predio en el sector de Riberas del Bravo a la Secretaría de Educación, espacio que podrá ser subdividido para albergar una escuela secundaria y una preparatoria, respondiendo a la creciente demanda educativa generada por miles de familias que habitan en el suroriente.
En el fraccionamiento Sendero del Sol también se destinó un terreno de mil metros cuadrados para un centro de atención infantil que actualmente beneficia a más de 60 familias, ofreciendo servicios orientados al cuidado y desarrollo de niñas y niños de la comunidad.
Otro de los proyectos destacados es la donación de un terreno para un centro comunitario considerado por las autoridades como el más grande e importante de la zona, el cual opera bajo la coordinación de la Subsecretaría de Desarrollo Humano y Bien Común.
Este espacio busca acercar servicios, programas sociales, actividades recreativas y capacitación a los habitantes de sectores con alta demanda de atención gubernamental.
A estas acciones se suma la aportación de 20 hectáreas por parte de la Comisión Estatal de Vivienda para el desarrollo de proyectos habitacionales impulsados por el Gobierno Federal, con el objetivo de ampliar el acceso a la vivienda para familias de bajos ingresos.
Crecimiento urbano y nuevos desafíos
Las donaciones reflejan la necesidad de atender rezagos históricos en materia de salud, educación y desarrollo social en una de las zonas con mayor crecimiento demográfico de Ciudad Juárez.
Sin embargo, también plantean un nuevo reto para la planeación urbana y territorial.
Según explicó Lozoya, cada vez son menos los terrenos disponibles para futuros proyectos, debido a que gran parte de las reservas territoriales han sido destinadas a infraestructura pública y programas de beneficio colectivo.
Especialistas en desarrollo urbano señalan que el acelerado crecimiento del suroriente de Juárez obliga a las autoridades a planificar cuidadosamente el uso del suelo, ya que la disponibilidad de terrenos será un factor determinante para la instalación futura de escuelas, centros de salud, espacios recreativos y servicios gubernamentales.
Beneficio social inmediato
A pesar de la reducción de reservas territoriales, las autoridades consideran que estas donaciones representan una inversión social estratégica, ya que permiten acercar servicios esenciales a comunidades que durante años enfrentaron carencias en materia educativa, médica y comunitaria.
Hospitales, escuelas, centros infantiles, espacios de convivencia y programas de vivienda forman parte de una infraestructura que busca mejorar la calidad de vida de miles de familias que habitan en el suroriente de Ciudad Juárez, una región que continúa consolidándose como uno de los principales polos de crecimiento de la frontera.