Ciudad Juárez.— La prevención volverá a ponerse a prueba el próximo sábado 19 de septiembre, cuando se lleve a cabo el Segundo Simulacro Nacional 2026, ejercicio convocado por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) para evaluar la capacidad de reacción de autoridades y ciudadanía ante distintos escenarios de sismo.
El simulacro iniciará a las 12:00 horas y contempla cinco escenarios hipotéticos distribuidos en diferentes regiones del país.
El objetivo será medir los protocolos de actuación, los tiempos de respuesta y la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, además de fortalecer la cultura de prevención entre la población.
La jornada también representa una oportunidad para corregir fallas observadas durante el primer simulacro nacional, realizado en abril. En Ciudad Juárez, por ejemplo, la ausencia de cuerpos de emergencia en algunos inmuebles, entre ellos Pueblito Mexicano, contrastó con el propósito de un ejercicio diseñado precisamente para detectar deficiencias antes de que ocurra una emergencia real.
Durante aquella jornada, incluso en las inmediaciones de la Unidad Administrativa Benito Juárez, en el Centro de la ciudad, hubo ciudadanos que reconocieron no saber cómo actuar.
La activación de las alertas no necesariamente se tradujo en evacuaciones inmediatas, una situación que evidenció la necesidad de reforzar la información y los protocolos entre la población.
Para el próximo ejercicio, empresas, escuelas, oficinas y otros establecimientos deberán poner a prueba sus rutas de evacuación y puntos de reunión, espacios que deben encontrarse debidamente señalizados para facilitar una salida ordenada y segura.
De acuerdo con la CNPC, el escenario principal contempla un sismo de magnitud 7.7, considerado físicamente posible por las condiciones de interacción de la placa de Cocos, así como por factores como la amplificación sísmica en zonas de suelo blando y el reducido tiempo disponible para activar una alerta.
Los otros escenarios planteados incluyen un movimiento de 7.1 grados con epicentro en Mexicali, Baja California; uno de 5.2 en Ciudad de Allende, Nuevo León; otro de 7.0 en Cabo Catoche, Quintana Roo, y uno más de 7.6 en Tonalá, Chiapas.
La realización del simulacro no dependerá únicamente de las autoridades.
La CNPC mantiene abierta la plataforma de registro para que responsables de viviendas, escuelas, centros de trabajo y espacios comunitarios incorporen sus inmuebles al ejercicio y, una vez concluido, puedan obtener una constancia de participación.
Más allá de una alarma en un teléfono celular o de una evacuación momentánea, el reto será comprobar si la población sabe qué hacer, hacia dónde dirigirse y cómo actuar durante los primeros minutos de una emergencia.
La verdadera utilidad del simulacro estará en identificar hoy las fallas que mañana podrían marcar la diferencia entre una evacuación segura y una tragedia.