Ciudad Juárez.— Con el objetivo de fortalecer la detección temprana y atención oportuna de la rickettsia, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Salud, reforzó la capacitación del personal médico mediante un curso especializado con participación de profesionales de México y Estados Unidos.
La capacitación, denominada “Reconoce, Trata y Salva.
Fiebre Manchada: Diagnóstico temprano, vida salvada”, se desarrolló durante lunes y martes y estuvo a cargo del doctor Jack Noe Salto Quintana, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
En el encuentro participaron trabajadores del sector salud de la frontera entre ambos países, con el propósito de actualizar conocimientos y fortalecer los mecanismos de identificación y atención de posibles casos de fiebre manchada.
El director del Distrito 2 Juárez, doctor Rogelio Covarrubias, explicó que la rickettsia es una enfermedad infecciosa que puede transmitirse mediante la picadura o mordedura de vectores infectados, principalmente garrapatas.
Señaló que la presencia de estos vectores está vinculada con diversos factores ambientales y sociales, por lo que su prevención requiere acciones coordinadas entre autoridades y comunidad.
Covarrubias destacó que la coordinación binacional entre México y Estados Unidos, así como la colaboración entre los tres niveles de gobierno, instituciones de salud y ciudadanía, resulta fundamental para mejorar las acciones de prevención, detección y control de la fiebre manchada.
Durante el curso participaron profesionales de los servicios de urgencias, epidemiología y medicina preventiva, además de personal de unidades de primer y segundo nivel de atención de distintos centros de salud.
La actualización busca que el personal sanitario cuente con mayores herramientas para reconocer oportunamente los signos de la enfermedad y brindar atención adecuada ante posibles casos, considerando que la detección temprana es un factor determinante para reducir complicaciones.
Las autoridades de salud reiteraron la importancia de mantener las acciones preventivas y fortalecer la colaboración en una región fronteriza donde las condiciones ambientales y la movilidad de la población hacen necesaria una vigilancia epidemiológica permanente.