Por fin entendimos la transformación del INE. Resulta que la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, sí cree en la capacitación internacional. Tanto, que mandó a su hijo Jorge a un curso intensivo de "cómo se ve la Torre Eiffel desde una suite de 200 mil pesos la noche" en el Le Meurice de París. Profesor titular: José Alfredo Hernández Casillas, orgullosamente proveedor de cajas de cartón del INE por la módica cantidad de 245 millones de pesos. Qué bonito es ver que la relación proveedor-cliente ya escaló a amistad, a familia, a "París a tus pies, chamaquito". Porque para qué queremos licitaciones aburridas si podemos tener confianza, cariño y champañita con vista al Louvre. Mientras en Chihuahua los consejeros del IEE se pelean por comprar toner, en la Ciudad de México el proveedor ya es de la familia. Va a las carnes asadas, presta la casa del Pedregal, invita a los viajes y hasta aparece en la nómina. ¿Conflicto de interés? No, hombre. Convivencia electoral. La ASF abrió investigación de oficio. Seguro es porque tienen envidia de no haber sido invitados a París. No se preocupen, consejera: en Chihuahua todavía creemos en el INE. Solo que ahora, cada vez que veamos una caja electoral, vamos a preguntar si viene con todo y boleto a Europa.
AH, PARÍS