Las buenas redes sociales tienen un talento especial para detectar mensajes ocultos. A veces aciertan. Otras tantas construyen auténticas novelas de conspiración. Pero la verdad de vez en cuando, la realidad termina dándoles uno que otro punto. Ahora la conversación gira en torno al nuevo diseño de la credencial para votar del INE. Bastó que apareciera el Monumento a la Mexicanidad, la famosa X de Ciudad Juárez, para que comenzaran las preguntas. ¿Por qué esa? Porque seamos honestos, México está lleno de monumentos emblemáticos. Está el Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes, Chichén Itzá, el Acueducto de Querétaro, la Minerva de Guadalajara, el Caballito... la lista podría seguir durante varias páginas. Sin embargo, entre tantas opciones apareció precisamente la X juarense. Y entonces llegaron los conspiranoicos. Según ellos, no fue casualidad. Dicen que es un guiño a Cruz Pérez Cuéllar. Que desde Palacio Nacional ya mandaron la señal. Que el mensaje va dirigido a quienes saben leer entre líneas. ¿Suena exagerado? Sí ¿Imposible? No. Lo que sí es un hecho es que Morena tiene bien puestos los ojos en el alcalde con licencia de Ciudad Juárez. Eso ya ni siquiera es tema de debate. Su nombre aparece una y otra vez cuando se habla del futuro político de Chihuahua. Es uno de los perfiles más visibles del partido y sería ingenuo pensar que no forma parte de los planes del movimiento. Pero de ahí a que el INE, una institución que, al menos en el papel, debe mantenerse completamente ajena a cualquier interés partidista, decidió esconder un supuesto mensaje político en una credencial oficial... eso ya es brincar varios escalones de una sola vez. Si algún día se comprobara algo así, el problema no sería Cruz Pérez Cuéllar. El problema sería el propio INE. Porque significaría que un organismo electoral terminó enviando señales políticas desde un documento que millones de mexicanos portan en la cartera. Y eso sería gravísimo. Por ahora, no existe una sola prueba que sostenga esa teoría. Solo hay sospechas, interpretaciones y muchas buenas publicaciones en redes sociales. Aunque, siendo sinceros, en la política mexicana el viejo refrán suele aparecer cuando menos se espera, piensa mal... y acertarás. ¿Será uno de esos casos? Quién sabe. Tal vez dentro de unas semanas el INE explique con toda naturalidad por qué eligió ese monumento y asunto terminado. O quizá el diseño cambie discretamente después del revuelo, alimentando todavía más las sospechas. Mientras tanto, la "X" ya puso a medio México a preguntarse si solo es un monumento o un mensaje escondido.