Llegó esa época del año político en la que las gráficas de pastel, los diagramas de barras y las cifras imparciales empiezan a brotar por todos lados. Con el adelanto de los tiempos electorales en Chihuahua, entramos de lleno a esa fase donde cada aspirante presume su propia foto del momento y, al final, el ciudadano ya no sabe a cuál estudio demoscópico ponerle la ficha. Sin embargo, en el fondo del río revuelto, hay movimientos reales que vale la pena analizar con lupa. En este primer asalto de la encuestitis, la firma Mitofsky puso sobre la mesa sus números más recientes, ubicando a Cruz Pérez Cuéllar en la cima de las preferencias internas de Morena para la gubernatura. El resultado no cae como una sorpresa; responde al ritmo que trae el alcalde con licencia de Juárez, quien no ha parado de apretar el acelerador con presencia constante y amarres políticos en diversos rincones del territorio estatal durante las últimas semanas. Mientras unos apenas miden el agua a los camotes, Pérez Cuéllar ya anda en plena marcha territorial. El panorama que deja esta encuesta de Mitofsky le mete presión directa al resto del tablero guinda. Habrá que estar muy atentos a las jugadas, alianzas y reacomodos que tendrán que tejer figuras como la senadora Andrea Chávez, así como Martín Chaparro o Rosana Díaz, para no permitir que la ventaja del juarense se vuelva irreversible en la percepción pública. La contienda interna apenas empieza a calentarse y la lucha por los reflectores promete ponerse de pronóstico reservado. No obstante, el debate se abre cuando contrastamos los números de cara a la elección constitucional. Y es que aquí la moneda sigue en el aire: mientras la entrega de Mitofsky pone a Cruz Pérez Cuéllar superando en el choque directo al alcalde capitalino Marco Bonilla, apenas la semana pasada publicaciones basadas en firmas como CE Research, e incluso otros estudios nacionales como Emotegia, traían la película al revés, colocando a Bonilla a la cabeza sobre el edil juarense. ¿Cuál es la verdad absoluta? En esta guerra de encuestas, la única certeza es que los números dirán lo que cada trinchera necesite comunicar. Por lo pronto, la carrera ya arrancó de manera oficiosa en el estado y quien trae el kilometraje activo lo está haciendo notar.