Otro golpe le dieron a la Senadora Andrea Chávez estos días. Ahora fue el tremendo batazo que surgió desde el seno del Instituto Estatal Electoral. La Asamblea ordenó a Andreíta, siempre tan diligente, siempre tan receptiva, tan inteligente y politikona, que bajara de inmediato lonas y que dejara de distribuir su narcisista pasquincito. En todos estos medios y algunos más, ella aparece como héroe nacional y salvadora de la patria. Una especie de súper héroe, o heroína, que combate el mal y decide exterminar a los maloras enemigos de la sociedad. El caso es que se le acabó la serie del cómics que encabeza el Stan Lee de Marvel del Senado, de pacotilla, o séase el nunca bien ponderado Abrahamcito Mendieta, autor de todas las piñaventuras de Andrea, y creador del cómics que le diera vida a su proyecto.
STAN LEE