Chihuahua.- Este martes por la tarde, el cielo de la capital adquirió una tonalidad rojizo cálido, un paisaje que se pudo apreciar y disfrutar desde cualquier punto de la ciudad de Chihuahua.
Este efecto de pintarse el cielo con matices rojos y cálidos se debió a fenómenos ópticos naturales como la refracción de la luz solar al atardecer, la cual atravesó capas de nubosidad y partículas en la atmósfera.
Es durante el ocaso cuando la luz del sol se refracta en las nubes, dispersando los colores de longitud de onda corta (como el azul) y dejando pasar los tonos cálidos como el rojo, naranja y amarillo.
La presencia de nubes altas, así como el polvo en el ambiente o la humedad, ayudaron a reflejar y magnificar estos colores, obsequiando este llamativo panorama a los habitantes.