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Chihuahua.– Inauguradas el 23 de octubre de 2007, durante la administración del gobernador José Reyes Baeza Terrazas, las fuentes danzarinas de la avenida Juárez, entre las calles Carranza y Josué Neri Santos, fueron durante años el corazón de las noches capitalinas. Locales y visitantes se congregaban para admirar cómo el agua, la luz y la música se unían en un espectáculo único que animaba el Centro Histórico.
Casi dos décadas después, las fuentes continúan siendo un punto de referencia, aunque ya no conservan el esplendor original. El desgaste natural, la falta de mantenimiento durante administraciones anteriores y el factor humano provocaron que dejaran de operar entre 2019 y 2022, año en que fueron reactivadas por la actual administración estatal.
Hoy, su cuidado exige un esfuerzo diario. El personal destina cerca de seis horas cada jornada para limpiar el fondo, retirar tierra y residuos, además de aplicar productos para mantener el agua cristalina. A la suciedad que arrastra el viento se suma el impacto de personas en situación de calle que pernoctan en la zona, pues con frecuencia se encuentran prendas y calzado dentro del vaso de las fuentes, debido al uso indebido de las instalaciones.
Mientras las áreas verdes aledañas lucen cuidadas y ordenadas, la plaza carece de techumbre o mallas que proporcionen sombra, por lo que es hasta el final de la tarde, cuando el sol pierde intensidad, que puede apreciarse con mayor claridad el movimiento del agua y su iluminación.
Sin embargo, al no existir un presupuesto específico para su renovación, el espectáculo completo, con música sincronizada y luces multicolores al ritmo de las melodías, hoy solo permanece en la memoria de quienes disfrutaron de este emblema de la ciudad.
