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Chihuahua.– Luis Arrieta Trevizo, director del Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS), informó que en la ciudad de Chihuahua se han contabilizado 94 suicidios en lo que va del presente año.
Al comparar esta cifra con el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 96 casos, señaló que no es posible establecer si la incidencia es alta o baja; sin embargo, enfatizó que los datos reflejan la necesidad de mantener una atención permanente a la salud mental como un asunto prioritario para toda la población.
El funcionario resaltó que el cuidado de la salud mental debe ser constante y no únicamente cuando se atraviesa por una situación difícil, por lo que recomendó acudir de manera preventiva con un especialista.
Explicó que existen señales de alerta que es importante identificar, entre ellas el aislamiento social, la expresión de pensamientos negativos, el deseo de dejar de vivir, despedirse de manera inusual o dejar de realizar actividades que anteriormente resultaban placenteras.
Ante cualquiera de estos indicios, sugirió buscar atención profesional de inmediato, la cual puede incluir acompañamiento terapéutico y tratamiento médico.
Arrieta Trevizo hizo hincapié en que la atención debe darse antes de que se presente una crisis, ya que el trabajo continuo con especialistas permite fortalecer los recursos emocionales y prevenir situaciones de mayor riesgo.
Destacó que el Gobierno Municipal de Chihuahua pone a disposición de la ciudadanía diversos canales de apoyo, entre ellos la Línea Hablar Salva Vida, marcando al 800, disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, así como el número 072, extensiones 2259, 2260 y 2261, donde también se recibe atención especializada.
Además de las líneas telefónicas, los servicios de atención psicológica se ofrecen de manera presencial en las oficinas del IMPAS, ubicadas en la calle 6 y Mina, así como en los Centros Comunitarios distribuidos en distintos puntos de la ciudad, donde se brinda atención individual y grupal.
La invitación es abierta a todas las personas, familiares y comunidades a acercarse sin temor ni prejuicios, bajo la premisa de que pedir ayuda puede ser un paso para recibir atención oportuna y prevenir situaciones de mayor riesgo.