Ciudad de México.- La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó de manera contundente la postura de su gobierno respecto a la relación bilateral con los Estados Unidos, marcando una línea clara de defensa de la soberanía nacional y rechazando cualquier intento de injerencia extranjera.
Durante su intervención, la mandataria se refirió a las declaraciones vertidas por el exembajador Ken Salazar en torno a la detención de Ismael "El Mayo" Zambada, minimizando los señalamientos de supuestos vínculos gubernamentales con el crimen organizado. Sheinbaum Pardo enfatizó que el propio exdiplomático reconoció en declaraciones posteriores no contar con pruebas que involucren a gobernadores ni al exmandatario Andrés Manuel López Obrador, a quien se empeña en llamar "Presidente López Obrador", en actividades ilícitas, desestimando las versiones periodísticas que buscaban sugerir lo contrario, a pesar de las acusaciones de un juzgado del distrito sur de California en los estados unidos.
La jefa del Ejecutivo Federal un tanto molesta, fue categórica al señalar que la administración de López Obrador no mantuvo nexos con la delincuencia armada, una directriz que, aseguró, se mantiene vigente en su propio mandato.
Afirmó que la estrategia actual se basa en el cumplimiento estricto de la ley y el combate frontal a las organizaciones criminales, marcando una diferencia sustancial con los pactos que caracterizaron a los gobiernos de periodos anteriores. Asimismo, atribuyó los ataques recientes y las declaraciones sin fundamento a resentimientos de figuras políticas del pasado, cuyas acciones legislativas o aspiraciones diplomáticas frustradas nublaron su juicio frente a la opinión pública.
Convoca Sheinbaum a defender derechos humanos de connacionales en el extranjero
En un enérgico llamado a la cohesión política y social, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exhortó a la Comisión Permanente y a todos los partidos políticos del país a manifestarse y firmar de manera unánime en contra de las violaciones a los derechos humanos que sufren los ciudadanos mexicanos en los Estados Unidos.
La mandataria expuso la indignación generalizada que causan los fallecimientos de compatriotas en centros de detención estadounidenses, citando casos recientes bajo condiciones de opacidad, como los sucesos relacionados con el deceso de Lorenzo Salgado.
Sheinbaum Pardo subrayó que levantar la voz ante estos atropellos no busca generar tensiones comerciales ni diplomáticas con la administración del presidente Donald Trump, sino cumplir con la obligación irrenunciable del Estado mexicano de proteger a su población fuera de las fronteras.
Ante los señalamientos que interpretan esta convocatoria como una imposición desde el Poder Ejecutivo, la presidenta reviró que la protección de los connacionales debe ser una causa que unifique a todos los sectores del país, independientemente de su afiliación política, posición económica o región de origen.
En ese sentido, emplazó a los actores políticos que decidan no respaldar este pronunciamiento conjunto a explicar públicamente las razones de su negativa, tras anunciar que el gobierno federal transitará de las notas diplomáticas tradicionales a exigencias directas de investigación ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas.
