El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos dio un paso sin precedentes. El gobierno estadounidense clasificó de manera oficial al Cártel de Juárez y a la organización de "Los Viagras" bajo la categoría de agrupaciones terroristas extranjeras y globales.
Esta controvertida medida marca un punto de inflexión en la estrategia de la Casa Blanca contra el crimen organizado en México. Al ser elevados a este estatus, la medida contempla sanciones financieras internacionales, congelamiento de activos y restricciones comerciales.
Ambas organizaciones se suman a la lista negra junto al Cártel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel del Golfo, Los Zetas, Organización de los Beltrán Leyva, la Familia Michoacana y el Cártel de Tijuana.
Con la incorporación del Cártel de Juárez y Los Viagras a este listado, se activa un paquete de medidas de asfixia económica que operará a nivel global de forma inmediata. Las implicaciones financieras directas contemplan:
El bloqueo absoluto y congelamiento de cualquier activo, propiedad o cuenta bancaria vinculada a estos grupos que se encuentre dentro de la jurisdicción de EE. UU.
La prohibición comercial y financiera total a nivel internacional, impidiendo que cualquier entidad realice transacciones con ellos.
La suspensión del uso de plataformas digitales, sistemas de pago y remesas que estas organizaciones utilicen para blanquear sus recursos ilegales.
Con esta decisión, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) busca paralizar el financiamiento del tráfico de fentanilo y las operaciones armadas en estados clave como Chihuahua y Michoacán.
Bajo el marco jurídico de seguridad nacional de los Estados Unidos, las sanciones no se limitan únicamente a los líderes o integrantes activos de ambas células.
Cualquier persona física, empresa o institución financiera que colabore, haga negocios, preste servicios o proporcione apoyo material a estos grupos podría enfrentar consecuencias legales directas bajo las severas leyes antiterroristas estadounidenses. Esto incluye procesos de extradición inmediatos y el congelamiento preventivo de cuentas bancarias a nivel mundial a quienes operen como sus prestanombres.
(Información de El Financiero y Azteca)
