Baja California.- El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, prefiere ver el lado positivo de todo lo que ha enfrentado desde hace casi 80 días cuando lo detuvieron y enviaron al penal de máxima seguridad del Altiplano por su presunta participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos, en un caso relacionado con una red de huachicol fiscal.
Celebra la desconexión del mundo a la que fue sometido, el tiempo que tuvo para leer y hasta hacer amigos con quienes estaba recluido, entre ellos varios exgobernadores del PRI y uno de los hermanos Farías Laguna, Manuel Roberto.
Ahora en su casa de Ensenada, donde sigue su proceso en prisión domiciliaria, tiene la posibilidad de ver a su familia y amigos y, aunque no puede salir sin permiso, se dice afortunado de haber vuelto a su hogar.
Ruffo está convencido de que demostrará su inocencia. Dice que en el Altiplano revisó el expediente y notó que todo “estaba armado”, que él solo es un accionista de la empresa señalada de contrabando de combustible. Y revela que en noviembre de 2025 acudió al Ministerio Público para aportar información; hasta le ofrecieron reunirse con el entonces fiscal general, Alejandro Gertz Manero, pero no supo más hasta que este año lo detuvieron sin aviso previo.
—Le tomó 72 días regresar, el proceso sigue, pero ya está en casa. ¿Cómo fueron esos 72 días?—
"Bueno, obviamente es otro mundo, pero siempre hay que tomar las cosas por las buenas y entonces aprendes. Lo primero fue que llegas a una especie de ambiente de desintoxicación, porque te aíslas del celular y del montón de cosas que vives aquí afuera, que traen tu mente en un ambiente en el que estás abstraído; y allá no te tienes que preocupar de nada más".
"Sí, claro: los modos, las maneras de los protocolos del reclusorio y te encuentras con que, pues, no son nada amables, te encuentras con la personalidad de los custodios. Hay quienes dicen: Tú, le tengo aprecio a este y a este otro no lo quiero ni ver, y así".
"Lo más importante fue que te ven los demás reclusos, y te dicen: oiga, aguas con el carcelazo, no deje que le llegue la depresión, luche. Y manténgase abierto a participar, porque de otra manera se aísla y se nos cae.
Entonces, aunque tengan antecedentes de no sé qué, los que andan ahí adentro, siempre te encuentras una especie de camaradería".
—Pues es un penal de máxima seguridad, hay todo tipo de personas ahí dentro, cometieron crímenes muy fuertes, los que ya están sentenciados. Por supuesto que a los demás se les garantiza el principio de inocencia. Como usted, usted sigue siendo inocente; ningún juez lo ha declarado culpable.—
"Así es el estado del avance del proceso. Como a mí me toman bajo este asunto de prisión preventiva oficiosa, pues te vas hasta adentro sin mediar nada de respeto a tus derechos o tus garantías individuales".
"Aquello que siempre habíamos estado acostumbrados: de que no serás culpable hasta que seas declarado por un juez; mientras tienes el derecho a la defensa. Aquí te vas derechito hasta enfrente y de una manera controlada, después de que ya te declaran vinculado al proceso, cosa que estoy debatiendo en un juicio de amparo, pero se pasan las semanas y no sabes si las cosas avanzan o no avanzan. Te dan la oportunidad de hablar con alguien de tu familia diez minutos a la semana y se acabó".
Información tomada de Milenio