Celebrando su 64 aniversario de carrera artística, con un cantante jovial de 83 años, un guitarrista de 82 con los dedos deformes por la artritis y otro más de 79 abriles en buenas condiciones físicas, la banda más longeva del rock y -junto a Beatles- la más legendaria de todos los tiempos, se rehúsan a la rendición y nos obsequian el sublime placer de escuchar, en pleno 2026, un disco de material inédito. En este caso, es su producción número 25 de su carrera, la cual es importante destacar que fue grabado en tiempo record (4 semanas) en febrero de este año por estos seres paleontológicos.
Mi primera impresión –nada objetiva por ser stonero de nacimiento- al escuchar este nuevo disco, no fue de asombro, sino de satisfacción al encontrar este nuevo trabajo con la producción adecuada.
Ya quisieran la mayoría de las bandas de señores cansados en sus treintas, tener la actitud y la energía de estos chavalitos de más de 80 años. Y lo digo enserio.
Para dar un poco de contexto a esta nueva entrega, es preciso regresar el tiempo al año 2015, cuando los Stones ingresaron al estudio con la intención de grabar lo que sería su álbum número 23, sin embargo, para calentar motores en el estudio, se pusieron a cascarear tocando covers de blues, principalmente de bluseros legendarios de Chicago como Little Walker, Jimmy Reed, Howlin´Wolf, entre otros.
Bluseros de nacimiento, aquello los fascinó y dejaron de lado el plan original. Aquellas canciones podían esperar, pero estos covercitos de blues, no. Tardaron solo 3 días en grabarlos. Les gustó tanto el resultado final que decidieron sacarlos como álbum oficial, bajo el título de Blue and Lonesome, el cual fue un éxito comercial y tuvo reconocimiento generalizado por la crítica musical.
¿Y que pasó con las canciones que se suponía que grabarían? Pues bien, esas servirían para sacar otro disco de estudio. Alcanzaron a capturar algunas pistas con un agónico –pero muy digno- Charlie Watts en los tambores antes de su fallecimiento en el año 2021.
En 2023, luego del luto obligatorio por el fallecimiento de su Jefe, las grabaron y publicaron bajo el título de Hackney Diamons e invitaron a varias celebridades, entre ellas Sir Paul McCartney, Elthon John, Lady Gaga, Stevie Wonder, entre otros.
Inicialmente planearon publicarlo en formato doble (al estilo Exile on Main Street), pero como éramos muchos y parió la abuela, el productor Andrew Watt –quién se lleva todo mi reconocimiento- decidió utilizarlas para la publicación de 2 álbumes. El Hackney Diamonds mencionado con anterioridad y uno más.
Maestros del marketing, para los primeros días de abril de este año lanzaron bajo su seudónimo –usado para evitar público en clubes pequeños y presentaciones más íntimas- de The Cockroaches (Las Cucarachas) el sencillo en vinilo de Rough and Twister en una edición limitada de 1000 copias en formato vinilo, mismas que distribuyeron en diversas tiendas de discos alrededor del mundo, sin hacer mayores olas.
Posteriormente, en ese mismo mes, la banda publicó en sus redes oficiales, 20 fotografías tomadas alrededor del mundo con el título del álbum en 20 idiomas distintos, mismas que llevaban como firma la icónica imagen de la banda, por lo que el 10 de julio de este año vio la luz este inesperado nuevo trabajo.
El título del álbum es producto de una reflexión de Mick Jagger. En su primer corte (Rough and Twisted), hay una línea que dice “teach me all those foreign tongues”. Jagger concluye que no es necesario hablar la misma lengua, para comprender el idioma universal de la música. Y tiene toda la razón.
Con relación a su portada, cuando vi por primera vez el arte visual pensé que era autoría de Ronnie Woods, quién desde la edad de bronce le mueve a las artes plásticas de manera más que decente, pero no. El arte visual no era de Ronnie.
La portada fue creada por el artista norteamericano Nathaniel Marie Quinn, quién fusiona alegóricamente los rostros de las 3 últimas Majestades para formar una sola, recordando la portada del disco Hardwired de Metallica, solo que esta –en mi personalísima opinión- si me gustó, y mucho, mientras que la de Metallica me pareció un yerro, tanto portada como disco. Se respeta, pero guacalita de pollito. J
Pues bien, antes de pasar al listado de canciones, es imprescindible hacer mención que, para poder disfrutar a plenitud cualquier obra musical, es cuasiobligatorio hacerlo mediante la utilización de audífonos.
Sin embargo, en este caso lo considero de a wiwi. En el canal izquierdo escuchamos a la guitarra de Keith Richards, mientras que el del lado derecho, es la de Ronnie Woods. Su forma de tocar es aquella en la que no existe una guitarra líder y una rítmica, sino que más bien intercalan los papeles, que en audífonos es más notoria y por lo mismo, más disfrutable.
Disfrutar un disco inédito de los Rolling Stones a estas alturas del partido es único. Algunos dirán que es su testamento o su carta de despedida, yo no lo creo.
La biología nos dice que las probabilidades de que sea su último trabajo son inmensas, pero quienes hayan tenido la oportunidad de verlos en vivo -hace 64 años o sólo 2 atrás-, sabrán que estos dinosaurios aún derrochan energía y aún tienen mucho que ofrecer. Foreing Tongues da testimonio de mis palabras.
Arráncate mariachi, exclamaba con euforia un zumbita!
1. Rough and Twisted. A los stones no se les puede entender a plenitud si no se le entiende primero al Blues. Del blues nacieron y en el blues morirán. Jagger desempolvó su armónica. Stones en su estado más puro. Una inyección de adrenalina pura para el rolinero de vieja cepa! Siguen rodando!
2. In the Stars. El destino a veces nos lleva y otras nos trae. Una de las mejores del disco y la muestra de que se pude lograr con un productor joven con visión -¿oído?- actual y una banda antediluviana. Bravo!
3. Jealous Lover. Muy de la época de Some Girls. Rock con Rithm and Blues contemporáneo y algo de Funk, Soul, y Pop. Sus letras abordan las relaciones toxicas, violentas, estúpidas. Batazo!.
4. Mr. Charm. Con dedicatoria a Elon Musk, la letra trata sobre un tipo que deambula entre el mundo del dinero y del poder. Gran tema, aunque el estribillo me parece insoportable. Salvo ese detalle, pasa la prueba del añejo.
5. Divine Intervention. Con la participación de Robert Smith de The Cure (que ya parece Amanda Miguel, el viejo llorón) y de Steve Winwood de Traffic y Blind Faith, la banda consigue una pieza de Boogie Rock de alta gama. Stonera hasta la médula y con un sonido actual, Mick Jagger y compañía nos plantean pasajes apocalípticos en los que suplican una intervención exterior que pueda salvarnos de nuestro fatídico futuro. Temazo.
6. Ringing Hollow. Siguiendo la vieja fórmula de country rock de toda la vida (wild horses, dead flowers, etc), la banda enfila sus baterías hacía la crítica política. Buena a secas.
7. Never Wanna Lose You. Estos chavalos regresan el tiempo para situarnos en la época del amado álbum Tattoo You (1981) con una pieza de Disco Rock pero con nueva vibra y sonido actual. La letra no tiene mayor ciencia que el temor –humano, demasiado humano diría Federico- de perder a nuestros seres amados.
8. Hit Me In The Head. Vaya sorpresa. Quién diría que estos octogenarios grabaran una canción de punk rock stonero con el inesperado regreso –al menos en esta pieza- de su bajista original Bill Wyman, y el uso de pistas de batería grabadas de Charlie Watts –el líder indiscutible de los Stones quien falleciera en 2021-, lo que hace sin duda el último registro sonoro de la alineación clásica de la banda. Agresiva, callejera y con un estilo que jamás imaginamos escucharlo de los Stones.
9. You Know Im No Good. Grabada originalmente por Amy Winehouse en su gran álbum Back to Black de 2006, los Stones la retoman y versionan con respeto y buen tino, haciéndola propia. Winehouse era amiga de Ronnie y tanto Jagger como Richards veían en ella el alma de las grandes cantantes de soul y este homenaje cae como anillo al dedo y redondea el alma de la maqueta.
10. Some of Us. Gran balada cantada por Keith Richards con esa voz profunda, aguardientosa y única que lo caracteriza, en la que aborda los problemas en las relaciones y ciertas perdidas. Qué más podríamos esperar de Keith? Temazo! De principio a fin.
11. Covered In You. Otro corte del estilo clásico de la banda con cierta carga política. Colabora nada más y nada menos que Sir Paul McCartney en el bajo –brillante por cierto-. Retoma el aire setentero con una cuidada producción que le aporta frescura. Qué podemos esperar cuando Beatles y Stones entran al estudio? Una joya.
12. Side Effects. Richards reflexiona sobre las consecuencias a sufrir por el consumo de sustancias. Quién mas que él para hablar desde la experiencia siendo que es, has sido, y será el rey de los excesos.
13. Back in Your Life. Un hombre tiene un romance pasajero con una mujer que termina por aplicarle “la graciosa” y desaparecer, lo que desconcierta y enloquece al protagonista.
14. Beatiful Deliah. Originalmente compuesta y grabada por el verdadero Rey del Rock and Roll Chuck Berry (quién por cierto le atestó un puñetazo en el rostro a Keith cuando este no pudo contener la tentación de agarrar su guitarra), las piedras rodantes nos ofrecen una propuesta más delta blues que la versión original de míster Chuck.
Viejos los Cerros! El próximo 2027 sus Majestades vuelven a salir de gira, por lo que le recomiendo –si es que tiene las posibilidades- de asistir a uno de sus conciertos si es rockercillo y nunca los ha visto.