Chihuahua.- El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Gonzalo Aguilera García, advirtió sobre la compleja situación económica que enfrenta el país respecto a la percepción de las agencias calificadoras internacionales, el dirigente señaló que en el último mes y medio una de estas firmas redujo la nota crediticia de México al umbral del grado de inversión, lo que significa que el país ya se encuentra a un paso de perder dicha categoría en dos de las principales calificadoras.
De concretarse este escenario, se anticipan consecuencias graves para la economía nacional, tales como salidas considerables de capitales extranjeros. Aguilera García detalló que los dos factores determinantes que están presionando negativamente la calificación mexicana son la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) y el actual déficit fiscal.
En este sentido, puntualizó que el país cerró el mes de abril con un nivel de deuda que representa el 56 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que las proyecciones para el cierre del año apuntan a que el déficit fiscal se ubicará en un 5 por ciento.
El directivo explicó que las perspectivas negativas emitidas por las calificadoras suelen anteceder a una baja formal de la nota crediticia, a menos que ocurra un evento extraordinario que revierta o modifique drásticamente la tendencia en un solo movimiento.
Acuerdos en Medio Oriente y caída en precios del petróleo dan respiro a finanzas públicas
Dentro del monitoreo diario de los mercados financieros, el presidente del IMEF, Gonzalo Aguilera García, destacó que no todo el panorama es adverso para el país, ya que factores externos han ayudado a contener el avance de un déficit fiscal aún más severo.
El ejecutivo financiero hizo hincapié en que las recientes pláticas y los acuerdos alcanzados en la región de Medio Oriente han tenido un impacto favorable directo en el mercado energético internacional. Como consecuencia de estos pactos geopolíticos, el precio del barril de petróleo, que hace apenas unas semanas se cotizaba por encima de los 100 dólares, registró un descenso notable hasta estabilizarse en niveles cercanos a los 70 dólares.
Esta reducción en los precios del crudo implica una menor presión financiera para el gobierno mexicano y sus finanzas públicas. Aguilera García recordó que los precios de los combustibles en el territorio nacional estaban recibiendo un fuerte subsidio gubernamental a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener la inflación energética.
Con la baja del precio internacional del petróleo, el costo de mantener estos estímulos fiscales disminuye de forma importante, permitiendo un manejo menos presionado de los recursos federales frente a los compromisos de gasto del cierre de año.
Reporta Imef impacto moderado por Mundial en el PIB y destaca éxito en consumo interno
El impacto del Mundial de Fútbol en la economía mexicana se sitúa actualmente en un rango de entre el 0.15 y el 0.20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según las mediciones del IMEF presentadas por su presidente, Gonzalo Aguilera García.
El líder empresarial detalló que este resultado es el reflejo de dos escenarios completamente opuestos, ya que por un lado, las expectativas previas al arranque del torneo apuntaban a una ocupación hotelera masiva que finalmente no se consolidó. Aguilera García ejemplificó esta situación con su reciente visita a la Ciudad de México, donde constató que, aunque las tarifas hoteleras mostraron incrementos, nunca llegaron a duplicarse o triplicarse como el sector turístico había proyectado con anticipación.
Por otra parte, el presidente del IMEF en Chihuahua, contrastó la baja hotelera con el sobresaliente dinamismo del consumo interno, el cual ha superado todas las proyecciones iniciales de la institución. “La economía local se ha visto fuertemente beneficiada por un incremento considerable en la venta de alimentos, bebidas y la adquisición de artículos deportivos”.
Por último, el presidente del IMEF subrayó que cada partido de la justa mundialista se ha convertido en un evento de alto impacto comercial, donde el entusiasmo no se limita a los juegos de la selección mexicana, sino que se extiende a los encuentros de otros equipos latinoamericanos como Colombia, los cuales dinamizan de forma muy relevante la actividad comercial del país.
