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Anuncia Canaco Festival del Tequila en medio de críticas por feria en Juárez

  • Por Editora Dai
Anuncia Canaco Festival del Tequila en medio de críticas por feria en Juárez

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Juárez, Chih.- Luego de los señalamientos por la baja asistencia, las quejas de expositores y las inconformidades por el operativo de seguridad de la Feria CANACO Juárez 2026, la dirigencia de la Cámara ya prepara su siguiente apuesta: el Festival del Tequila y del Mariachi.

La Feria CANACO Juárez 2026 se realizó del 11 al 28 de junio en la Plaza de la Mexicanidad, también conocida como La X. Desde antes de su arranque, el evento fue presentado como una gran oportunidad para recuperar una tradición fronteriza, atraer visitantes y generar derrama económica para la ciudad. Incluso se habló públicamente de una expectativa superior a las 250 mil personas durante el evento. (OEM⁠)

Sin embargo, al cierre, el balance dejó más dudas que certezas.

Ante los cuestionamientos de reporteros sobre la baja asistencia, las quejas de quienes rentaron espacios para vender sus productos y los reclamos de asistentes por las restricciones en los accesos, el dirigente de los comerciantes fronterizos, Iván Pérez Ruiz, intentó matizar los resultados.

Dijo que el número de asistentes había sido bueno, aunque reconoció que la expectativa era mucho mayor. También señaló que no era sencillo retomar una feria cuya imagen, durante dos años, se había deteriorado.

El problema es que esa explicación no resuelve lo de fondo.

Si la expectativa era mayor, ¿cuál fue la asistencia real?

Si hubo comerciantes que pagaron por un espacio y aseguran haber salido perdiendo, ¿quién responde por ellos?

Si hubo apoyos, patrocinios, ingresos por boletaje, venta de espacios, proveedores y recursos públicos o privados involucrados, ¿dónde está el informe completo?

CANACO no puede pedir confianza pública y, al mismo tiempo, evitar la rendición de cuentas.

Otro punto cuestionado fue el operativo de seguridad. Pérez Ruiz aceptó que hubo excesos, pero intentó justificarlos con el argumento de que gracias a esas medidas se logró saldo blanco.

La seguridad siempre será necesaria. Nadie discute eso. Lo que se cuestiona es la falta de criterio.

Asistentes señalaron que no se les permitió ingresar con objetos de uso cotidiano como lápiz labial, maquillaje, cremas, cigarros o espejos. En muchos casos, las personas ya estaban en la entrada y fueron obligadas a regresar hasta sus vehículos, estacionados lejos de los accesos.

La pregunta es simple: ¿de verdad esos objetos representaban un riesgo para la seguridad de una feria familiar?

La autoridad y los organizadores deben garantizar orden, sí, pero también deben garantizar una experiencia digna para las familias que pagan, caminan, consumen y sostienen este tipo de eventos.

A ello se sumó otro momento que llamó la atención en la conferencia de prensa: la explicación sobre el T-MEC.

Pérez Ruiz afirmó que el tratado no había terminado y que continuaba por diez años más, por lo que no existía motivo de inquietud o incertidumbre entre inversionistas. Técnicamente, es cierto que el T-MEC no ha terminado y que sigue vigente; sin embargo, la explicación fue incompleta.

El punto central es que el proceso de revisión sí puede generar incertidumbre si no existe claridad sobre su extensión, sus condiciones y las revisiones anuales que podrían activarse. En una ciudad fronteriza como Juárez, donde la economía depende directamente de la industria, la inversión, la proveeduría, el comercio exterior y la relación con Estados Unidos, minimizar el tema no ayuda.

Juárez necesita vocerías empresariales serias, técnicas y responsables. No frases improvisadas.

Pero lo más delicado no es solamente que, después de una feria cuestionada, CANACO Juárez ya esté promoviendo otro evento.

Lo delicado es que empieza a instalarse una pregunta incómoda: ¿estos eventos son realmente para beneficiar al comercio local o se han convertido en un negocio personal para quien los encabeza?

Porque hasta ahora, mientras expositores se quejan de bajas ventas, asistentes reclaman malos tratos en los accesos y la ciudadanía sigue sin conocer cuentas claras, el único que parece ganar política, mediática y económicamente con cada evento es Iván Pérez Ruiz.

Y ese señalamiento no surge en el vacío.

Pérez Ruiz ya carga antecedentes públicos de cuestionamientos durante su paso como Director General de Desarrollo Económico de Juárez. Medios locales han documentado señalamientos en su contra por presuntos beneficios relacionados con contratos municipales de productos de limpieza durante el periodo en que formó parte de la administración pública.

Por eso, antes de anunciar otro festival con apoyo institucional o recursos públicos, la obligación mínima es transparentar.

¿Cuánto costó realmente la Feria CANACO Juárez 2026?

¿Cuánto ingresó?

¿Cuánto se pagó a proveedores?

¿Cuánto se obtuvo por venta de espacios?

¿Cuánto se recaudó por boletaje?

¿Cuántos comerciantes ganaron y cuántos perdieron?

¿Cuánto dinero público estatal o municipal se destinó directa o indirectamente?

¿Bajo qué criterios se contrataron proveedores, artistas, seguridad, logística y servicios?

Juárez no puede seguir prestando su nombre, sus espacios públicos y su respaldo institucional para eventos donde la ganancia se concentra arriba y el riesgo lo cargan abajo los comerciantes, los expositores y la ciudadanía.

Ahora CANACO Juárez promueve el Festival del Tequila y del Mariachi 2026, programado del 10 al 13 de septiembre en la Plaza de la Mexicanidad, evento para el cual la propia Cámara ha realizado gestiones con marcas tequileras y productores de Jalisco. (OEM⁠)

El problema no es que se realicen eventos.

Juárez necesita actividades que atraigan visitantes, fortalezcan el comercio local, impulsen la economía formal y generen derrama para restaurantes, hoteles, transportistas, prestadores de servicios y negocios familiares.

El problema es que, antes de pedir más apoyo, más recursos, más espacios y más confianza, deberían presentarse cuentas claras de lo que ya se hizo.

Porque con estos antecedentes, la sospecha es inevitable: parece que el negocio no es para Juárez, ni para los comerciantes, ni para los expositores.

Parece que el negocio es para él.

Y esa percepción es grave.

Si el Festival del Tequila y del Mariachi será respaldado con recursos públicos, patrocinios oficiales, espacios públicos o apoyo institucional, entonces debe haber transparencia antes, durante y después del evento.

No bastan anuncios.

No bastan fotografías.

No bastan ruedas de prensa.

No bastan discursos sobre derrama económica.

Se necesitan documentos, cifras, contratos, reportes y resultados.

Juárez merece saber quién gana realmente con estos eventos.

Porque una cosa es promover la economía local y otra muy distinta es usar el nombre de los comerciantes para construir plataformas personales de negocio y promoción política.

La ciudad necesita eventos, sí.

Pero necesita eventos serios, transparentes y rentables para quienes trabajan, no espectáculos que sirvan para el lucimiento de unos cuantos.

Antes del Festival del Tequila, primero las cuentas de la Feria CANACO.

Antes de pedir más apoyo público, primero transparencia.

Antes de otro escenario, otra foto y otro corte de listón, una respuesta clara:

¿Quién ganó realmente con la feria?

Porque hasta hoy, todo apunta a que el único ganador fue Iván Pérez Ruiz.