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Chihuahua, Chih.– El titular de la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas (SPyCI), Enrique Alonso Rascón Carrillo, reconoció que la dependencia a su cargo no dispone de datos estadísticos o información precisa respecto a cuáles municipios concentran la mayor presencia de células del narcotráfico en la Sierra Tarahumara, toda vez que el ámbito de competencia de la institución se enfoca de manera estricta en la atención de carácter humanitario y en el despliegue de programas asistenciales en beneficio de las etnias de la región serrana.
No obstante, el funcionario estatal admitió que las propias autoridades tradicionales indígenas de Guadalupe y Calvo han externado alertas recurrentes sobre la operación de grupos delictivos en sus territorios; una problemática que calificó como de dominio público y cuyas afectaciones por hechos violentos se concentran principalmente en la comunidad de Cinco Llagas, en las zonas aledañas a la sección de Baborigame y en las franjas colindantes con el estado de Durango, así como en los límites con Tamazula y Badiraguato, estos últimos correspondientes a la jurisdicción de Sinaloa.
El secretario explicó que dichos puntos geográficos son los que han resentido de manera más cruda la incursión de civiles armados, lo que a su vez detona un clima de inseguridad que altera y desestabiliza la vida cotidiana de las poblaciones originarias.
A pesar de este complejo panorama social y de seguridad que impera en los límites territoriales del estado, Rascón Carrillo subrayó que la dependencia estatal mantiene una presencia ininterrumpida y permanente en toda la zona de la Sierra Alta mediante el reparto de apoyos alimentarios emergentes, la entrega de becas académicas y la consolidación de proyectos de desarrollo económico sustentable.
Estas acciones institucionales, detalló el funcionario, tienen como objetivo fundamental fortalecer el tejido social y la resiliencia de las comunidades para hacer frente a las adversidades geográficas e históricas, ofreciendo alternativas viables para dignificar su calidad de vida en medio de un entorno adverso.
Finalmente, puntualizó que la generación de estadísticas delictivas, mapas de calor y datos de inteligencia táctica sobre el comportamiento y la incidencia del crimen organizado corresponden exclusivamente a las corporaciones de seguridad pública y a las instancias de procuración de justicia del orden estatal y federal.
