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Chihuahua.– Este domingo, durante la Misa Dominical celebrada en la Catedral de Chihuahua, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann compartió con los fieles el pasaje del Evangelio según San Mateo, capítulo 20, versículos del 1 al 16, en el que Jesús narra la parábola del dueño de la viña que salió al amanecer a contratar trabajadores, acordando con ellos un denario por su jornada.
Más tarde, el propietario volvió a salir a media mañana, a mediodía y a media tarde para llamar a otros trabajadores que permanecían ociosos, prometiéndoles pagar lo que fuera justo.
Recordó que, en la parábola, los primeros trabajadores expresaron su molestia al ver que quienes habían sido contratados al final recibieron la misma paga que ellos. Ante esto, el dueño respondió: “¿Acaso no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?”, para agregar posteriormente la enseñanza: “Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos”.
Dirigiéndose a la comunidad reunida en el templo, Constancio Miranda invitó a vivir con generosidad, señalando que no importa si se hace mucho o poco, sino cumplir con lo que a cada uno le corresponde.
Explicó que creer en el Reino de Dios implica imitar la bondad del Padre Celestial, quien da todo sin que las personas lo merezcan, simplemente porque las ama.
Asimismo, señaló que ser generoso significa entregarse por entero, tanto en las tareas grandes como en las más sencillas y cotidianas.