Chihuahua.- El titular de la Comisión Estatal de Atención a las Adicciones Javier González Herrera, informó que el consumo de fentanilo en el estado se mantiene en niveles relativamente bajos ya que en lo que va de 2026, únicamente se han registrado cuatro casos que ingresaron a centros de tratamiento, cifra que representa apenas el 0.2% de las adicciones totales en la entidad.
Asimismo, señaló que los números muestran una tendencia a la baja en comparación con años anteriores ya que se presentaron 16 casos en 2023, 15 en 2024 y 7 en 2025.
Sin embargo, advirtió que el riesgo no radica únicamente en la demanda directa, sino en la adulteración de otras drogas como el cristal y la cocaína con fentanilo, práctica atribuida a grupos criminales y que incrementa la peligrosidad de su consumo.
En ese sentido, destacó que aunque la recuperación de quienes han caído en la adicción es posible, el entorno social y familiar juega un papel determinante para evitar recaídas, debido a la alta capacidad adictiva de esta sustancia.
“El panorama del fentanilo en Chihuahua se caracteriza por una dualidad, baja demanda en tratamiento, pero alta letalidad en las calles”, puntualizó González Herrera.
Además, subrayó que a diferencia de la crisis de salud pública que atraviesan algunas ciudades de Estados Unidos, el fentanilo no se ha consolidado en Chihuahua como droga de elección entre los usuarios.
No obstante, la principal alerta sanitaria sigue siendo la presencia oculta de este opioide en otras sustancias, lo que convierte su consumo en un riesgo silencioso y potencialmente mortal.
