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Corral, con licencia para robar

  • Por Omar

Chihuahua.- Lo que en su momento se vendió como un gobierno de "manos limpias" y un combate frontal a la corrupción, ha terminado por convertirse en uno de los episodios más cuestionados de la historia política reciente del estado. Hoy en día, la administración del exgobernador Javier Corral Jurado enfrenta un desmoronamiento moral y judicial que deja en evidencia la red de complicidades, donde la constante no fue la transparencia, sino la impunidad.

La realidad de su gabinete es demoledora; prácticamente la totalidad de quienes fueron sus secretarios estatales cuentan actualmente con procesos judiciales abiertos por presuntos hechos de corrupción. Lo que inició como acusaciones mediáticas ha escalado a los tribunales, al grado de que múltiples exfuncionarios de primer nivel ya han pisado la cárcel para enfrentar a la justicia.

El círculo más cercano del exmandatario se encuentra hoy bajo el amparo de la justicia federal, buscando frenar las órdenes de aprehensión en su contra. El caso más emblemático del colapso financiero y administrativo de esa gestión lo encabeza su exsecretario de Hacienda, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia, evadiendo las acusaciones por el desvío de recursos públicos.

Mientras su equipo cae o se esconde, Javier Corral ha trazado una ruta de supervivencia política. Cobijado ahora bajo el fuero constitucional y mostrando un abierto respaldo a Morena, el exgobernador parece haber encontrado la fórmula perfecta para blindarse y evitar correr la misma suerte que sus colaboradores en prisión.

Ante el evidente contraste entre el discurso de honestidad que marcó su gestión y la realidad judicial de su equipo, los cuestionamientos ciudadanos no se han hecho esperar; ¿Cómo se llama la novela? Para muchos, la respuesta es clara; la mitomanía en su máxima expresión.