La Fuente

*El contundente mensaje de Cienfuegos *Trabajo e inteligencia le pide a Corral *Elizondo y Pinedito *Alcaldesa vende-cerros

Viernes 28 de Septiembre 2018, 4:24 pm
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QUÉ guamazo le puso el secretario de la defensa nacional, el general Salvador Cienfuegos, al gobernador Corral, en su visita a Ciudad Juárez. Dos cosas resaltan: que no hay más soldados para enviar a los estados, (menos a Chihuahua) porque la cobija no alcanza para más, y que se ponga a trabajar con inteligencia. El secretario de la defensa nacional estuvo en Ciudad Juárez, para inaugurar una nueva sucursal de banjército, sin la presencia del gobernador del estado. El mensaje de la federación es contundente, fuerte y claro, para que se escuche desde Los Pinos, hasta la casa de cantera, en la Aldama y Venustiano Carranza. La relación de Corral con el ejército ha sido pésima, debido a los caprichos del mandatario, según la percepción política que tenga en el momento. Se ha dedicado a insultar al ejército y a las instituciones federales y, luego, les pide apoyo y les culpa de la situación de inseguridad que priva en la entidad. Así que, a puñaladas iguales, Mi Paisa, llorar es cobardía, dicen en la política. 

QUIÉN sabe si Pinedito, el hombre de las sandalias, que anda pidiendo ayuda, en desayunos con periodistas, padezca o no amnesia o alzheimer. Pero, si se acuerda, en 2001 publicó, en su revista semanario, un largo reportaje de Gustavo Elizondo. Le dijo hasta de qué se iba a morir: pero lo menos fue señalar que entró a la alcaldía de Juárez totalmente quebrado y en ruina, y, a los dos meses, ya se había convertido  en un nuevo potentado, con 150 mil metros cuadrados en al menos 100 propiedades, según el registro público de la propiedad. Así que, ahora qué ha vuelto como secretario de comunicaciones y obras públicas, debe sacarle a relucir su pasado. Así le hizo con Javier Benavides, ustedes lo recordarán, cuando El Paisa le dio un nombramiento al iniciar su administración. Se tiró al piso y se rasgó las vestiduras, lloró como magdalena y se quería ir de la coordinación, pero, al fin, se quedó. 

QUÉ risa, en serio, la declaración del gabinete de La Maru vende-cerros, que dice que los videos de las inundaciones, no son de Chihuahua. Basta ver las redes sociales, para ver, ahí sí, cómo les llovió, por sus inapropiados comentarios, que desestimaron las acciones ciudadanas, alejadas de sus autoridades, por salvar el escollo de las lluvias. Los edificios en Haciendas Del Valle, el tribunal superior de justicia, las calles en El Santuario, la patrulla de tránsito, fueron las imágenes, que todo Chihuahua vio, el día del tormentón de 15 milímetros. Sin embargo, -ahora dice que no es Chihuahua, porque desde la torre Cénit no se mira ese paisaje- lo que dolió, la verdad de las cosas, es que les hayan señalado que las inundaciones fueron ocasionadas por los tapones de basura en el cauce de arroyos y canales que transitan por toda la ciudad. Por andar en la grilla, se les olvidaron los meses de agosto y septiembre, cuando llueve normalmente en la ciudad, aunque, ahora, haya sido mayor la precipitación pluvial. Deben dar gracias a dios, reiteradamente, de que no se haya registrado una desgracia, porque, la verdad de las cosas, la negligencia, no tiene precio, pero, begar que eso haya ocurrido en la capital del estado, sí que parece un chiste.

EN SU intento por ratificar la legitimidad del proceso de selección  de jueces en Chihuahua, Lucha Castro publicó en su página de facebook un oficio del presidente del supremo tribunal de justicia de Jalisco, Ricardo Suro Esteves. En el documento, felicitando a su homólogo Pablo Héctor González Villalobos, presidente del TSJ local, por su dizque excelente concurso de jueces, realizado, según ellos, en igualdad de condiciones por los aspirantes. Flaco favor el que le hace Suro a Pablo Héctor, pues el presidente del tribunal de Jalisco, llegó a esa posición, en medio de una cascada de  acusaciones y escándalos, ya que con sólo dos años y medio de  magistrado en la séptima sala especializa de materia civil, fue designado presidente del poder judicial de Jalisco. Sin importar su mínima trayectoria, gracias a su amistad personal con el gobernador de aquel estado, Jorge Aristóteles Sandoval, de quién fue compañero universitario, obtuvo el cargo. Así que, mucha calidad moral, que se diga, no tiene para aplaudir el proceso de selección de jueces en Chihuahua. Como no hay otra manera, pues se aplauden solos, que les queda, si han sido exhibidos como ejecutores del dedazo que les llega de palacio. 

BUENO, bueno, pues, o se adelantó la pascua, o Alejandro Gutiérrez Gutiérrez fue el primero en inscribirse, en la carrera de la liberación, o alguien levantó el sombrero, pero La Coneja fue puesta en libertad. No puede entenderse, de otra manera, que Gutiérrez haya sido liberado, a las cuatro de la mañana, sin aviso de por medio. Seguramente, hubo algún acuerdo, en el centro del país, para que el ciudadano respetara el estado de derecho. Apenas ayer, jueves, un tribunal unitario resolvió, finalmente, que el gobierno del estado, por medio de la consejería jurídica, no era parte en el juicio de La Coneja. Luego del desistimiento de la PGR, y el alud de amparos de funcionarios estatales, se les cayó el techo y, por tanto, hubieron de dejarle en libertad. Hay que ver si, en esa negotzia, fue exonerado el propio Corral, Pablito El Hágalo Cuarón, Jorge Espinoza, el consejero jurídico del estado, y otros tantos más. Fue ridícula, por otra parte, la declaración del gobernador con Carmen Aristegui, en el sentido que no sabía nada acerca de su liberación. Cabe, entonces, efectuar la última pregunta: ¿quién levantó el sombrero de copa?


 

Reportero:  Editor Em
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