Delicias

Se cumplieron 21 años de colocarse la figura de cristo rey

  • Por Alejandro García Ferrel


Delicias.- Autodidacta, con conocimientos de arquitectura y pintura, el artista plástico y sacro de origen chihuahuense Jorge Alfredo Enríquez León fue el creador, a los 28 años de edad, del Cristo de 5 metros de altura colocado en la cima de la Torre Campanario del Templo de Cristo Rey, la cual fue idea y obra del entonces párroco de Delicias presbítero José Gómez Flores (qpd), oriundo de Guadalupe Victoria, Meoqui, quien desde su llegada a esta ciudad visualizó la magna obra que con los años se ha convertido en uno de los íconos de los delicienses.

Un jueves 20 de enero del año 2000, a las 15:25 horas, fue colocada la escultura del Cristo en la cima de la Torre Campanario del Templo de Cristo Rey, a 21 años de éste suceso, el pintor y escultor Jorge Enríquez autor de ésta icónica obra concedió a ésta reportera una entrevista exclusiva vía telefónica, la primera entrevista desde entonces, detallando historias en torno a la construcción del Campanario y el trabajo del padre Gómez Flores de quien dijo: “era ejemplo de humildad, sencillez y servicio… lo que yo hice se lo debo al padre Gómez, por el fui formado laboral y espiritualmente, el me abrió las puertas y por él descubrí que podía ser pintor y escultor”.

Jorge Enríquez se integró al grupo juvenil “Lux Mundi” de la Divina Providencia en Chihuahua capital en 1989, invitado por un compañero de escuela pues tenía la intención de integrarse al coro y aprender a tocar guitarra y así fue, éste grupo lo había formado el Párroco José Gómez Flores quien también había sido el encargado de la construcción de éste templo y quien seguía de cerca los pasos de los muchachos que cada sábado acudían a desarrollar diversos temas y fue gracias a un dibujo a lápiz de la Virgen de Guadalupe solicitado a Jorge Alfredo por la maestra para desarrollar el tema en clase, que al verlo el padre Gómez preguntó de quien era y lo llamó a su oficina.

“El padre Gómez era visionario, el encontraba cualidades y valores en las personas”, dijo el entrevistado agregando que a partir de ese momento siendo un joven de 17 años y por alrededor de 23 años más estaría a su lado colaborando en la mayor parte de los trabajos que monseñor José Gómez realizaba pues era una persona muy inquieta. Recuerda que luego de encargarle una pintura del Buen Pastor, que pintó al óleo, le encomendó pintar unos murales de tres metros de largo -triángulos- en el templo de La Divina Providencia y aun y cuando no se sentía capaz, el padre siempre lo empujó a realizar los trabajos diciéndole que él podía hacerlo, por lo que siguió pintando a la par de la escuela de Arquitectura la cual cursó por cerca de cinco años.

El padre José Gómez se trasladó a ciudad Delicias en 1996 como Párroco de Cristo Rey y desde el momento de su llegada visualizó la Torre Campanario con el Cristo en la cima por lo que se lo comunicó a Jorge Enríquez, menciona el entrevistado que ya se tenía claro el proyecto desde el principio, el padre tenía la idea general de diseño y tamaño, pensaba en una obra monumental por lo que ambos fueron trabajando en ello, aun y cuando se dice que el autor de la Torre del Campanario es anónimo, indicó que fue el padre Gómez quien la diseñó y el colaboró en algunos puntos, pero seguramente ante la humildad que lo caracterizaba no precisó ese dato.
Y fue hasta 1999 cuando se cristalizó el proyecto, luego de muchos bosquejos y ajustes y con el apoyo del ingeniero Pedro Hernández en el cálculo estructural y ese tipo de detalles. La torre de 50 metros de altura que se erigió en metal y cemento, altura que simboliza la grandeza de Dios y la pequeñez del hombre, quedó firmemente cimentada, aun y cuando causó en su momento gran revuelo en la comunidad por la cuestión de seguridad, la Torre quedó con una resistencia tres veces más de lo previsto en los estudios.

Recuerda Jorge Enríquez que cuando el padre Gómez le propuso que hiciera el Cristo de la Torre Campanario le habló un día diciéndole su proyecto y que quería que el fuera el creador del Cristo, a lo que su reacción fue negarse inmediatamente por nunca haber trabajado escultura, solo pintura; sin embargo, como ya era costumbre del padre le dijo que claro que podía hacerlo, que él le pondría soldadores y tendrían la asesoría de un ingeniero y fue como a los 28 años de edad Jorge Enríquez León, quien ya tenía conocimiento de arquitectura, hizo su primera escultura en metal, el Cristo de 5 metros de altura y cerca de una tonelada y media de peso ubicado en la cima de la Torre del Campanario de Cristo Rey, lo más alto en Delicias, 55 metros en total, una obra aprobada por la Comisión de Arte de la Iglesia.

Fue alrededor de un año el tiempo que llevó planear y realizar la magna obra, menciona el entrevistado que tuvo que “vivir” tiempo en Delicias quedándose en la casa parroquial, pues solo los fines de semana visitaba a su familia en la ciudad de Chihuahua. Los trabajos se llevaban al cabo en los jardines anexos al Templo, él dirigiendo a los soldadores, en ocasiones recuerda que era acompañado por su novia, ahora esposa Laura Márquez con quien procreó dos hijos varones: Leonel y Diego.

La escultura del Cristo con los brazos abiertos surgió como idea por el Cristo Redentor de Río de Janeiro en Brasil, cabe señalar que no es una réplica de ninguna manera, solo fue la idea, reiteró el entrevistado, quien agregó que elaboró dos maquetas, pues al principio el deseaba realizar un Cristo sólido pero el padre Gómez le explicó la cuestión del viento a esas altura y fue por lo que optó en hacerlo con placas de metal y varilla redonda de media pulgada de espesor, dejando huecos para que circulara el aire; por otra parte, hubo de aplicarse ingenio para darle cierto movimiento al metal para formar los pliegues de la túnica, mientras que el rostro surgió de una idea en su mente.  

“Un Cristo Rey que significa la Epifanía, es decir, el misterio de Dios que se abre a todos los hombres; está ubicado viendo hacia el oriente de donde emana la luz de la vida y la esperanza de la inmortalidad… la imagen del Cristo nos va a recordar a nuestro Señor, al Creador, al Redentor, un signo que nos lleve a vivir el Evangelio”, así lo explicó en su momento el padre José Gómez Flores.

El artista chihuahuense Jorge Enríquez, quien vive en la ciudad de Chihuahua, tiene en su haber varias obras principalmente murales y lienzos, su primer trabajo unos “triángulos” de tres metros de altura en La Divina Providencia, también tiene pinturas al óleo en Nuestra Señora de los Ángeles y Santuario de San Pedro de Jesús Maldonado en Chihuahua capital; en el Templo Jesús de Nazareno en Ojinaga, en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en El Saúz, otro trabajo en Funeraria de Arandas, Jalisco y en el extranjero en la Iglesia del Buen Pastor en El Paso, Texas, una escultura de metal de un Cristo de 5 metros de altura, murales en el Templo de Santa Rosa de Lima en Pecos, Texas en donde también tiene una obra en metal de Santa Rosa de Lima de 2.8 metros y en Presidio, Texas. En el Santuario de San Pedro de Jesús Maldonado se encuentra sus esculturas de metal de un Cristo de 5 metros de altura y de la Virgen de Guadalupe de 2.8 metros, entre muchos otros trabajos en los que se cuentan obras sacras y personalizadas a particulares, tanto en la localidad como en el extranjero, pero es un mural de la Divina Providencia de 12 metros de ancho por 7 u 8 metros de altura una de sus obras originales favoritas. 

Para finalizar la entrevista, el artista Enríquez León destacó el trabajo del padre José Gómez Flores de quien dijo, fue su mano derecha para plasmar sus ideas por alrededor de 23 años, y agregó que le costó mucho trabajo comprender sus enseñanzas respecto al silencio, sencillez y humildad, al no hacer alarde de la labor que realizaban, pero aseguró que con el tiempo comprendió que la intención de quien considera fue su guía espiritual, pudo haber sido el que no fuera arrogante y que viviera en la espiritualidad y agregó: “me costó trabajo, pero fui entendiéndolo poco a poco, ahora le debo vivir en familia y en armonía, viviendo de mi trabajo como artista”.

Créditos: Araseli Villalobos

Fotos: Colección del artista Jorge Enríquez.