Juárez

Exigen justicia por abusos en la Estancia Infantil EBDI #32

  • Por Editora M
Exigen justicia por abusos en la Estancia Infantil EBDI #32

Ciudad Juárez. – Madres, padres y familiares de menores marcharon este domingo 6 de abril para exigir justicia a la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que salieran a la luz múltiples denuncias por abuso sexual, maltrato físico y psicológico en contra de niñas y niños atendidos en la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil (EBDI) #32, ubicada sobre la avenida De Las Américas y José Garibaldi.

La movilización partió desde la Plaza de la Mexicanidad y recorrió la avenida Heroico Colegio Militar hasta llegar a las instalaciones de la estancia infantil. 

Durante el recorrido, los manifestantes portaban pancartas y exigían a gritos el cierre inmediato del centro, así como el castigo para los responsables.

Uno de los padres afectados, denunció que la FGR tuvo conocimiento del caso, sin que se tomaran medidas inmediatas para proteger a los menores. 

Según su testimonio, los casos de abuso se vienen registrando desde hace más de 15 días, e incluso podrían tener una data de hasta un mes.

La EBDI #32 atiende a cerca de 400 menores, desde los 45 días de nacidos hasta los seis años de edad. 
La mayoría son hijos de trabajadores de instituciones como el Instituto Nacional de Migración, Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, Hacienda, ISSSTE y otras dependencias federales y estatales.

El padre indicó que, de manera extraoficial, se tiene conocimiento de al menos nueve carpetas de investigación ya integradas. 

Además, en los grupos de redes sociales donde se comunican los padres, se han reportado más de 20 casos positivos de abuso sexual, además de otros tantos relacionados con violencia física y psicológica. 

La Fiscalía ya habría emitido dictámenes a varios padres confirmando estas agresiones.
Los manifestantes exigieron a las autoridades actuar con celeridad y transparencia, proteger a los menores afectados, y garantizar que hechos como estos no vuelvan a repetirse. 

La indignación crece entre las familias, quienes consideran inaceptable que una estancia de este tipo, supuestamente segura, se haya convertido en un lugar de daño y sufrimiento para sus hijos.