Juárez

Refuerza Comité Ciudadano vigilancia anticorrupción

  • Por Editora M

Ciudad Juárez.– El Comité Estatal de Participación Ciudadana, pieza clave del Sistema Estatal Anticorrupción, opera como un órgano autónomo integrado exclusivamente por ciudadanos, cuya función es fortalecer la vigilancia social sobre posibles actos de corrupción y promover una cultura de legalidad y transparencia en el estado.

De acuerdo con su esquema de funcionamiento, los integrantes del comité realizan la mayoría de sus sesiones de trabajo de manera virtual, a través de plataformas como Zoom, lo que permite la participación desde distintas ciudades sin necesidad de cambiar de residencia ni realizar traslados frecuentes. 

Solo en casos específicos, como la firma de documentos, se coordinan las condiciones logísticas necesarias.
El trabajo del comité se enfoca en intervenir y dar seguimiento a procesos de auditoría tanto en el Congreso del Estado como ante tribunales, además de generar presencia y cobertura mediática cuando se detectan riesgos o señalamientos relacionados con posibles actos de corrupción. 

Esta labor se suma a los controles institucionales ya existentes, aportando una revisión adicional desde la ciudadanía.

Además de la supervisión, el comité impulsa acciones de formación cívica mediante la promoción de la cultura de la legalidad, la transparencia y la rendición de cuentas. 

Entre sus actividades se incluyen visitas a universidades y escuelas, donde se imparten contenidos sobre estos temas en distintos niveles educativos, con el objetivo de ampliar la participación ciudadana y fortalecer valores democráticos.

La integración del comité está diseñada para garantizar continuidad y memoria institucional. Cada año se renueva uno de sus cinco integrantes, y cada nuevo miembro inicia un periodo de cinco años, evitando así la sustitución total del órgano en un solo momento.

El comité se define como estrictamente ciudadano; ninguno de sus integrantes ocupa cargos gubernamentales ni maneja presupuesto público, incluso para gastos operativos.

Su funcionamiento se basa en reuniones de trabajo y el cumplimiento de una agenda definida, con un compromiso ético y social.

La forma de integración, coordinación y operación del comité está establecida en la ley, bajo un diseño que prioriza la autonomía y busca asegurar su independencia frente a cualquier influencia externa.