Opinión

Charlie, Charlie, el engaño

  • Por José Oswaldo
Charlie, Charlie, el engaño

Uno, dos, tres

Por Luis Raúl Valenzuela Colomo

Uno: ¿Qué dice la Biblia?

Múltiples casos de histeria y crisis nerviosas, y, al parecer, hasta alguna muerte de una jovencita, ha provocado el “juego” de Charlie, Charlie. Pero… ¿En realidad es un juego?

Me parece que el engaño está en creer que es un juego, lo que en realidad es tratar de entablar comunicación con los espíritus, que, según el sacerdote José Ma. Caro, sería abrir un portal a los demonios.

Según una carta que circula en redes del padre Caro, lo que está detrás del improvisado tablero imitación de la ouija, no es un niño que murió en un accidente llamado Charlie. Tampoco es un arqueólogo que desapareció en la “isla de las muñecas”, versiones estas que se han pretendido para darle soporte al origen del supuesto “juego”.

Este tipo de “juegos” son portales que se abren a los demonios.

“Los portales se abren al invocar directamente a los “espíritus” que en realidad son demonios, con el fin de conocer el futuro.”, dice el padre Caro.

Para que esto suceda es necesario que un objeto sea usado como puerta: Puede ser el tarot, el café, la ouija o cualquier otro que se utilizan para contestar a la pregunta deseada.

Pero… ¿Qué dice la Biblia? La Biblia es totalmente contraria a la idea de algún contacto directo entre los muertos y los vivos, además de condenar el simple intento de buscarla.

Deuteronomio 18:9-14: “Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas gentes. No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitón, ni magp, ni quien pregunte a los muertos. Porque es abominación a Dios cualquiera que hace estas cosas”

El Rey Saúl, desesperado por no tener el consejo del profeta Samuel, quien ya había muerto, consultó a una médium, y el resultado fue que se le dijo que moriría al día siguiente por desobedecer a Dios, tal como ocurrió.

En el libro primero del profeta Samuel, Cap. 28, Ver. 7, leemos que el rey Saúl dijo a sus criados: “Buscadme una mujer que tenga espíritu de pitón”.

Y en el libro de Crónicas, Cap. 10, Ver. 13, dice que Saúl murió a causa del pecado que cometió, contra Dios, cuando fue a consultar con un espíritu pitónico.

Y en el libro de los Hechos cap., 16: ver.., 16, se menciona el caso de una muchacha que adivinaba por medio de un espíritu pitónico que se había posesionado de ella.

Un día Pablo se dirigió a la muchacha y ordenó que el demonio saliera de ella. El demonio se sometió al poder del nombre de Jesucristo. Inmediatamente, la muchacha quedó transformada.

¿Qué es un espíritu pitónico? A la luz de las Sagradas Escrituras, un espíritu pitónico es un espíritu satánico. Y una pitonista es una médium.

La palabra de Dios nos enseña que el Espíritu de Dios obra en el corazón de los verdaderos hijos de Dios. (Romanos 8: 9, 15, y 26).

Y nos enseña también que el espíritu de Satanás obra, en el corazón de todos los que no obedecen a Dios. (Efesios 2:2).

Y el apóstol Pablo, el otrora perseguidor de cristianos, converso, dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, potestades, señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”. (Efe. 6: 13 al 18.)

Y Pedro, el pescador convertido en apóstol, designado por Jesús como líder espiritual de los cristianos, dijo: “ Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar”. (1 Pedro, 5:8)

Dos: Qué dice el exorcista del Vaticano

Conocido como el exorcista del Vaticano, el padre Gabrielle Amorth, quien ha realizado centenares de exorcismos y tiene un libro escrito sobre el tema, dice, a preguntas de un reportero:

Hablando del exorcismo, podría Ud. decirnos ¿cómo puede influir Satanás en los cristianos?

“La influencia de Satanás es inmensa. Satanás actúa de dos maneras diferentes. La acción ordinaria de Satanás es cuando él tienta a los hombres para hacer el mal. Todos los hombres, desde que nacen hasta que mueren, están involucrados en este combate contra Satanás quien los tienta para hacer el mal. Y Jesús, en Su naturaleza humana, también estuvo sujeto a ser tentado por Satanás. Además de la acción ordinaria, Satanás también actúa de manera extraordinaria.

Hablando de la posesión diabólica, ¿cómo podemos defendernos de Satanás?

“Primero debemos hablar de la prevención - de qué hay que hacer para evitar estos males. Las medidas de prevención son: vivir en gracia de Dios, ser fieles a la oración y no llevar a cabo acciones que abran la puerta al demonio, especialmente no realizar obras de lo oculto. Hay tres obras principales de ocultismo: la magia, el espiritismo y el satanismo. Quien se dedica a estas cosas se expone a la acción extraordinaria del demonio.”

Tres: Qué hacer

Si no se ha incurrido en ésta práctica, es imperativo no caer en ella, por ningún motivo. Si ya se realizó, como desafortunadamente miles de adolescentes, por curiosidad, están cayendo en el engaño de este supuesto “juego”, se han expuesto a la acción extraordinaria del demonio, por tanto recomienda el padre Caro:

“Busca un sacerdote, confiésate, pídele que haga por ti una oración de liberación, renuncia para siempre al demonio y a sus prácticas adivinatorias.”

Jesús, nuestro Señor, claramente estableció: “Esta clase de demonios solamente se expulsan con ayuno y oración”.

El humilde cura del poblado francés de Ars, conocido como “El Santo Cura de Ars”, quien enfrentó en su vida duras batallas contra el demonio, y fue designado por el papa Benedicto XVI como patrono de todos los sacerdotes del mundo, decía: “En cuanto una persona frecuenta los sacramentos, el demonio pierde todo su poder sobre ella.” (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la perseverancia)

La misa y la confesión son sacramentos que se deben frecuentar.

Además, Santa Teresa de Ávila decía que “nada teme más el demonio que el agua bendita” y recomendaba su uso constante.

El exorcista Gabrielle Amorth dice: “¡La conversión! Lo primero que pedimos a las personas que acuden a nosotros es que vivan en gracia de Dios, que sean fieles a una intensa vida sacramental y a una vida de oración. Después de esto, si es necesario, los animamos a que reciban oraciones de sanación y liberación, como se practican en la Renovación Carismática Católica. Después de un número de este tipo de oraciones, la persona o ya ha sido liberada o evidencia la necesidad de recibir un exorcismo. Entonces hacemos el exorcismo, teniendo en mente que el exorcismo es una oración en la que el resultado no siempre se obtiene inmediatamente. A veces se necesitan años de exorcismo para que una persona sea liberada.”

¿Cuáles oraciones se recomiendan? La oración más recomendada por más de veinte papas y cientos de santos, así como por la propia Virgen María en sus apariciones en Fátima y Medugorie, es el rosario.

 “El rosario es un arma espiritual en la lucha contra el mal, contra toda violencia, por la paz en los corazones, en las familias, en la sociedad y en el mundo” dice Benedicto XVI.

Juan Pablo II decía que era su oración favorita y el actual papa Francisco recomienda rezar el rosario a diario.

El famoso sacerdote canadiense Emiliano Tardiff narra la siguiente historia que él vivió en uno de sus viajes a Japón. Cuando llegó le solicitaron que fuera a una casa en donde una muchacha muy joven estaba poseída por el demonio.

Se acercó a la cama en la que se encontraba aquella joven y empezó a escuchar una sarta de blasfemias.

El Padre Emiliano empezó a hacer su oración invocando el sacratísimo Nombre de JESÚS, a envolver a la joven con la Sangre preciosísima del Señor, a exigir al demonio a que saliera de aquella joven y así un buen rato.

Viendo los allí presente que las blasfemias continuaban, a uno de los allí presentes se le ocurrió rogarle al P. Emiliano que iniciara el rezo del Santo Rosario.

No habían terminado la primera decena, cuando vieron que la muchacha daba señales evidentes de liberación, pues no sólo no vomitaba blasfemia alguna, sino que se relajaba y terminó por quedarse completamente dormida y libre del demonio.

Al día siguiente la joven llamó por teléfono al Padre Emiliano para darle las gracias por la completa sanación y liberación del demonio.