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Honran memoria de Carlos González durante homenaje en el CAM

  • Por Editora Dai

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Chihuahua, Chih.- Esta mañana, momentos antes de que se develara el busto del exsecretario de Educación y Deporte, Carlos González Herrera, un exalumno del Centro de Atención Múltiple (CAM) "Juan Jacobo Rousseau" interrumpió el protocolo para expresar un sentido mensaje en torno al legado del fundador.

“Fue un gran amigo; un jefazo”, inició su mensaje Jorge Giovanni Cabrera Ramos, quien con su espontaneidad logró conmover al público presente. “Es que me paso de chistoso”, bromeó, arrancando sonrisas antes de profundizar en su relación con el homenajeado.

“El doctor González Herrera no es solo un maestro, sino un Einstein actual para nosotros. Él sabía cómo manejar una escuela para niños con discapacidad. Para esto se necesita paciencia y tolerancia, para que los niños se diviertan y puedan ver que no están solos, que no están huérfanos. No son huérfanos”, continuó Giovanni, haciendo memoria de la calidez que distinguía al exfuncionario.

Con gran orgullo, el joven resaltó la importancia de González Herrera en la creación de la institución: “Este doctor se lo merece. Para mí fue una gran felicidad. Y para su momento, es como un buen amigo de todo. Que ya se los dije, yo no soy el primer fundador, el fue él verdadero fundador. El segundo son la directora, los maestros y maestras. Yo soy el tercer fundador, nomás”, finalizó.

Su mensaje recordó a los asistentes que una institución dedicada a la enseñanza no se compone únicamente de directivos y docentes; requiere, sobre todo, de la presencia y el reconocimiento de sus alumnos para cobrar verdadero sentido.

Llamaron locos a nuestros hijos: familiares recuerdan adversidades 

Durante el emotivo homenaje al Dr. Carlos González Herrera, una madre de familia tomó la palabra para recordar las severas adversidades y la falta de empatía institucional que los familiares de la Escuela “Juan Jacobo Rousseau” tuvieron que vencer para modernizar sus instalaciones.

En representación de las familias de niños y jóvenes con discapacidad, la madre relató las carencias que marcaron el inicio de esta lucha: “Todo empezó cuando nuestra directora se propuso lograr que nuestros hijos tuvieran una escuela digna, en la que al menos pudieran circular las sillas de ruedas por los pasillos, que no hubiera hoyos en el piso donde pudieran caerse los alumnos que apenas controlaban su marcha. Baños accesibles para todos los alumnos, por mencionar algunas de las muchas carencias que teníamos en nuestra escuela anterior”.

La portavoz denunció que, antes de la intervención de González Herrera, las familias fueron objeto de constantes falsas promesas por parte de administraciones anteriores: “La realidad es que fuimos engañados por las autoridades educativas de ese entonces. Cuando se nos prometía la construcción de nuestro CAM en un terreno y a los pocos días se nos decía que mejor se construiría otro colegio de Bachilleres, que era más necesario. No fue una vez, fueron varias veces las que nos hicieron saber que nuestros hijos iban en último lugar en sus prioridades”.

El testimonio dio un giro al describir el momento en que el entonces secretario de Educación enfrentó la situación con honestidad, revelando que no existían recursos ni proyectos reales para el Centro de Atención Múltiple (CAM).

“El día que llegó un nuevo secretario de educación que tuvo los pantalones para decirnos que no existía ningún proyecto para construir nuestra escuela, no había dinero. Esa era la triste verdad. Pero tal vez, al ver nuestra cara de impotencia y decepción, y por azares del destino, pudo ir a ver con sus propios ojos la escuela en donde estábamos. Volteó a vernos. Y en ese momento entendió que lo que pedíamos no era un capricho de nuestra directora, era la realidad que viven nuestros niños”, señaló.

Finalmente, destacó que el apoyo de Carlos González Herrera no se limitó a lo administrativo, sino que los defendió incluso de los prejuicios sociales y políticos: “No solo volteó a vernos, desde ese momento se comprometió a buscar una manera de ayudarnos, nos apoyó y nos defendió ante las autoridades y diputados, quienes llamaron ‘locos’ a nuestros hijos, y el desprecio de la misma comunidad, que se oponía a que se construyera en este lugar nuestro CAM. Él se unió a la perseverancia de nuestros niños y tomó este proyecto en sus manos y lo llevó a cabo con el corazón. Demostró que cuando se quiere, se puede”.