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Lanzan el Violentómetro Rarámuri para prevenir la violencia de género

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Chihuahua.- En el acto realizado por el 25 de noviembre, autoridades estatales presentaron el Violentómetro Rarámuri, una herramienta creada para identificar y prevenir las violencias de género desde la cosmovisión y la lengua de las mujeres de los pueblos originarios.

El secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas, Enrique Rascón Carrillo, señaló que la iniciativa busca que los mecanismos para prevenir y erradicar la violencia “sean trabajados y llevados con pertinencia cultural, regional y adecuados a la cosmovisión de los pueblos originarios”. Afirmó que la fecha debe servir para generar “una conciencia permanente” y llamó a la ciudadanía a promover estrategias comunitarias que prevengan agresiones.

Tatiana Carreón Lara, directora general de los Centros de Justicia para las Mujeres (CEJUM), explicó que el Violentómetro Rarámuri nace para derribar barreras de comunicación entre las instituciones y las mujeres indígenas. Sostuvo que la herramienta “fortalece la atención, prevención y comprensión de las violencias de género desde la cosmovisión de las mujeres rarámuri” y subrayó la urgencia de generar materiales culturalmente pertinentes.

Carreón recordó que, aunque los CEJUM han brindado más de 279 mil servicios, solo 849 mujeres atendidas pertenecen a comunidades rarámuri. Por ello, insistió en que atender a mujeres indígenas “no puede ser una acción secundaria, sino una prioridad institucional”.

La coordinadora del área de psicología del CEJUM Chihuahua, Anabel Hernández Ochoa, detalló la metodología del proyecto. El instrumento se construyó a partir de mesas de trabajo con mujeres rarámuri, psicólogas y autoridades tradicionales que definieron la violencia psicológica, física, sexual, económica y patrimonial según su propia percepción comunitaria. “Todo el violentómetro está en lengua rarámuri porque buscamos que ellas puedan identificarse sin barreras lingüísticas”, explicó.

Hernández señaló que el material fue sometido a revisiones y pilotajes en distintas localidades para asegurar que cada término fuera entendido y reconocido. Consideró que la herramienta “representa un avance significativo hacia la atención con perspectiva intercultural” al permitir que las mujeres comuniquen y comprendan la violencia desde su propio marco cultural.

Las autoridades coincidieron en que el Violentómetro Rarámuri constituye un paso hacia la construcción de instrumentos inclusivos, accesibles y respetuosos de la diversidad cultural para que ninguna mujer quede excluida del derecho a vivir una vida libre de violencia.